Cuando hace cinco años el Perú cumplió 200 años de su independencia, tuvimos la desgracia de caer en manos de un régimen nefasto como el de Pedro Castillo –hoy preso por golpista y acusaciones de actos de corrupción–, quien venía hermanado con lo peor que pudo generar este país a lo largo de su historia: los grupos terroristas que por más dos décadas nos han desangrado.
Fue un aniversario para el olvido que incluyó la llegada a la Presidencia del Consejo de Ministros de Guido Bellido al lado de un canciller como Héctor Béjar, lo que marcó el inicio de un quinquenio que el Perú no merecía a 200 años de su nacimiento a su vida republicana.
Hoy todo es diferente. Tendremos una nueva presidenta que ha ofrecido mantener el cauce democrático, el modelo económico, la separación de poderes y la democracia. Mientras tanto, vemos un Congreso bicameral con un Senado que será manejado por el oficialismo; y la Cámara de Diputados por la oposición izquierdista.
El anuncio de que Luis Galarreta estará al frente del gabinete, y que su ministro de Economía y Finanzas será Elmer Cuba, es una excelente señal, a diferencia de lo visto hace cinco años en que era fácil prever que ese gobierno iba a terminar mal.
El país empieza un tiempo nuevo en que deben ser atendidas con urgencia situaciones como la violencia en las calles, el abandono de la salud y la educación, y las tareas de prevención ante El Niño que se viene.
¡Feliz 28 de julio a todos los peruanos!




