Estamos en un proceso de transferencia y siento el deber de aportar algunos puntos de vista, ya que he vivido de cerca varios procesos en el sector Educación. Generalmente los equipos encargados concluyen su función con un larguísimo y burocrático documento que no ayuda mucho a las nuevas autoridades. Tengo entendido que la comisión de transferencia del nuevo gobierno tiene representantes con experiencia en la parte administrativa e institucional, como Luis Alemant Nakamine, profesional que tiene mucho conocimiento y experiencia en el sector.

Habitualmente en el proceso se llevan a cabo largas reuniones y se entregan voluminosos documentos institucionales y administrativos. Me parece que, en la transferencia, sin dejar aspectos de presupuesto, infraestructura, mantenimiento preventivo, gestión descentralizada, adquisiciones, situación del personal, etc., debe haber un énfasis en la razón de ser del Minedu: lo pedagógico.

Lo principal: currículo, meritocracia y formación continua de los maestros, educación rural e intercultural, recursos didácticos (textos escolares), calendario escolar, tutoría y bienestar socioemocional, becas, cobertura y conclusión de los alumnos, situación de la inicial, primaria y secundaria, educación superior, formación tecnológica, TIC y virtualidad, psicólogos, textos escolares y bibliotecas, escuelas multigrado, simplificación normativa.

La idea es que la comisión de transferencia conozca el estado en que se entrega el sector y recoja información clave que sea útil para el nuevo ministro (y sus colaboradores) el cual espero que sea una persona que conozca y viva la educación.