Piura acaba de recibir un dato que exige replantear nuestras prioridades: según Cenepred, somos la región del Perú con mayor población (368,199 personas) y mayor superficie agrícola (117,365 hectáreas) expuestas a riesgo muy alto por inundaciones, justo cuando lideramos el crecimiento agroexportador nacional.
Participé en el panel “Rol del sector privado” de la Sociedad Nacional de Industrias, y la evidencia revisada deja dos lecciones urgentes.
Primero, el agua. Poechos, la principal fuente de agua de nuestra región, opera hoy a casi la mitad de su volumen de diseño por la sedimentación acumulada en 50 años. Con menos espacio para amortiguar una crecida, el aliviadero trabajará más, trasladando presión hacia toda la red de canales del sistema Chira-Piura. Las Juntas de Usuarios de Chira y Alto Piura ya reportan un déficit confirmado de S/ 7.76 millones para el mantenimiento de canales y bocatomas, con subsectores como Cieneguillo en 0% de avance. Ese esfuerzo, que debe cubrir toda la red hasta el Bajo Piura, tendrá mayor impacto si en paralelo se libera el canal Chutuque, la salida natural del río Piura hacia el mar.
Segundo, la logística. El Terminal de Paita movilizó carga récord en 2025, pero su vía de acceso y el eje Paita-Sullana enfrentan riesgo documentado de derrumbe. Si se cortan, no es un problema de tránsito: es la conectividad de nuestros productos con el mundo.
En ese foro de la Sociedad Nacional de Industrias, planteamos desde APAG Piura estos dos puntos para que Carlos Neuhaus los incorpore en las recomendaciones que el Comando Privado trasladará al Ejecutivo.




