El 2 de marzo se iniciaron las clases en la casi totalidad de los colegios privados, salvo excepciones por efecto de las lluvias. Lamentablemente en los colegios públicos –por un calendario mal concebido, se pierden tres semanas además de “los días no laborables”– se afecta el número de horas de clase, que en Inicial deben ser 900 al año, en Primaria 1100 y en Secundaria 1200. Por eso, este año comienzan, en el mejor de los casos, recién el próximo lunes 16 de marzo.

Es reiterativo que faltando pocas semanas para comenzar las clases se repitan diagnósticos ya conocidos. Y recién se comienza a supervisar las condiciones de la infraestructura cuando se conoce que la mayoría presenta problemas.

Es necesario destinar en setiembre del año anterior alrededor de mil millones de soles para el mantenimiento básico de los locales, para que sea mínimamente suficiente y llegue a tiempo a los directores para los arreglos necesarios. En los últimos años se ha asignado menos de 400 millones de soles (5 mil soles por colegio aproximadamente), que llegan a los directores a fines de febrero o comienzos de marzo.

Finalizo diciendo que el Estado no debe suspender fácilmente las clases presenciales en los colegios ni recurrir a las clases virtuales. Si bien en la mayoría de los planteles privados hay recursos para estas clases a diferencia de los públicos, resulta perjudicial y desatinado encerrarlos en sus casas esta semana y no desarrollar “las actividades presenciales con la mediación directa del docente y en ámbitos de interacción social,factores esenciales para la formación integral de los niños y adolescentes”. Deseo a los escolares, colegas maestros y comunidades educativas un buen año escolar 2026.