Comparto una breve mirada sobre los avances y debilidades de la educación durante el 2025, así como algunas prioridades para el año que comienza.
Sobre el grave problema de la infraestructura y condiciones básicas de calidad, podemos mencionar como un acierto el avance de las Escuelas Bicentenario y el mantenimiento correctivo de varios locales por el Pronied. No obstante, el arreglo de los 54 mil locales escolares, continuará siendo un problema el 2026 por la dotación escasa y fuera de tiempo del financiamiento. Se agrega que no hay suficientes recursos bibliográficos, experimentales y tecnológicos para mejorar los procesos pedagógicos. No se observa voluntad para mejorar el currículo, la tutoría y la disciplina escolar.
Merece destacarse la apuesta por la meritocracia por el Minedu, que ha permitido que el haber básico de un maestro de la primera escala sea de 3500 soles. Es más, los auxiliares han recibido un importante incremento. El SUTEP juega un rol importante en la reforma meritocrática que hay que reconocer y saludar, sobre todo en las mejoras salariales. Al Gobierno: ¿y el aumento a los maestros cesantes y jubilados?
Es lamentable que se insista este año con la perdida de hasta tres semanas de horas de estudios en los colegios públicos. Debe modificarse el calendario escolar para que comiencen las clases el 9 de marzo.
Un asunto lamentable es el bajo presupuesto del 2025 y 2026 para las universidades públicas. Y aún más preocupante es la creación por el Congreso el 2025 de universidades públicas sin presupuesto Ojalá que los partidos que están en la contienda electoral consideren un programa de corto, mediano y largo plazo para restituir 20 mil nuevos locales escolares.




