En el marco del Día del Maestro, que se celebra cada 6 de julio, la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) informó que 570.408 docentes trabajan actualmente en la educación básica pública y privada del país, desempeñando un papel clave en la formación de niños, adolescentes y jóvenes.
De ese total, 552.948 maestros pertenecen a la Educación Básica Regular, distribuida en los niveles de inicial, primaria y secundaria. Otros 12.804 docentes laboran en la Educación Básica Alternativa, dirigida a personas mayores de 14 años que buscan culminar su formación escolar, mientras que 4.656 trabajan en la Educación Básica Especial, destinada a estudiantes con discapacidad leve o moderada.
La formación docente influye en el aprendizaje
Según Franco Saito, economista de REDES, fortalecer las capacidades del magisterio tiene un impacto directo en el rendimiento académico de los estudiantes.
El especialista citó un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que concluye que contar con docentes mejor capacitados y más productivos puede incrementar en 5,1% el desempeño académico de los alumnos y aumentar en 9,3% sus años de escolaridad.
“Invertir en el docente es una vía eficiente para asegurar el desarrollo del alumno”, sostuvo Saito.
Persisten brechas en infraestructura escolar
El informe también advierte que miles de docentes desarrollan su labor en condiciones de infraestructura deficientes.
De acuerdo con los datos presentados por REDES, el 57% de los locales educativos públicos ubicados en zonas rurales requiere una sustitución total, debido al alto riesgo de colapso de sus instalaciones. En contraste, en las zonas urbanas esa proporción alcanza el 18%.
Las regiones con mayor porcentaje de instituciones que requieren ser reemplazadas son:
- Cajamarca: 63,6%.
- Puno: 59,6%.
En tanto, los menores porcentajes corresponden a:
- Madre de Dios: 15,3%.
- Tumbes: 20,5%.
Saito señaló que las condiciones físicas de las escuelas inciden directamente en el proceso de enseñanza y aprendizaje, ya que afectan tanto el desempeño de los docentes como la motivación de los estudiantes.
Acceso desigual a servicios básicos
Las diferencias también se reflejan en el acceso a servicios esenciales.
Mientras Lima Metropolitana y el Callao registran cerca del 90% de instituciones educativas con agua, alcantarillado y electricidad conectados a la red pública, Loreto apenas alcanza el 6% y Ucayali el 8,6%.
En total, 18 regiones del país no logran que al menos la mitad de sus colegios públicos cuenten simultáneamente con estos tres servicios básicos.
Falta de psicólogos escolares
REDES también alertó sobre la insuficiente cobertura de psicólogos escolares para atender las necesidades socioemocionales de estudiantes y docentes.
En 2025, el Ministerio de Educación (Minedu) amplió las plazas de psicólogos escolares hasta llegar a 4.000 profesionales, cifra que permite atender aproximadamente a 2,6 millones de estudiantes en colegios públicos.
Sin embargo, cada especialista tiene bajo su responsabilidad un promedio de 650 alumnos, mientras que más de 3,4 millones de estudiantes, equivalentes al 57% del alumnado público, aún no cuentan con este servicio.
Según las estimaciones del estudio, serían necesarias alrededor de 9.300 plazas para alcanzar una cobertura total bajo esa misma proporción.
Docentes también enfrentan desgaste emocional
El informe destaca que la labor del maestro va más allá de impartir clases, ya que implica gestionar conflictos, acompañar situaciones familiares complejas y atender las necesidades emocionales de los estudiantes.
Esta carga también impacta en el bienestar del profesorado. De acuerdo con la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje (ENLA) 2025, el 30% de los docentes de quinto de secundaria manifestó sentirse emocionalmente agotado por su trabajo.
Para REDES, el reconocimiento a los maestros debe traducirse en políticas públicas orientadas a mejorar la infraestructura educativa y fortalecer el soporte socioemocional dentro de las escuelas.





