La Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) oficializó el estado de “alerta de El Niño Costero” ante la inminente llegada de este evento climático que afectaría al país durante un periodo prolongado de nueve meses, iniciando en marzo y extendiéndose hasta noviembre del presente año.
La decisión se tomó tras evaluar los indicadores oceanográficos y atmosféricos que muestran señales claras del desarrollo de condiciones anómalas en el océano Pacífico frente a las costas peruanas.
Según el comunicado oficial del Enfen, se proyecta que “predominen condiciones cálidas de magnitud débil durante la mayor parte del evento”. Sin embargo, la comisión no descarta que el fenómeno pueda experimentar una intensificación temporal.
El mes de julio representa el periodo de mayor preocupación, ya que durante ese lapso el Niño Costero podría alcanzar una magnitud moderada, lo que implicaría un incremento en los impactos climáticos sobre el territorio nacional.
La comisión científica también analizó las condiciones en el Pacífico central, región que actualmente mantiene una fase neutra. Según las proyecciones, esta situación se prolongaría hasta mayo de 2026.
No obstante, a partir de junio “es más probable el desarrollo de El Niño” en el Pacífico central, aunque con una intensidad débil, señaló el Enfen. Este fenómeno a escala global podría interactuar con las condiciones locales del Niño Costero.
Pronóstico de lluvias intensas y temperaturas elevadas
El panorama meteorológico para los próximos meses presenta riesgos significativos, especialmente para las regiones del norte del país. El Enfen emitió un pronóstico específico para el trimestre febrero-abril 2026 que advierte sobre precipitaciones de considerable intensidad.
Se esperan lluvias de moderada a fuerte intensidad, con mayor énfasis durante los meses de marzo y abril. Estas precipitaciones se concentrarían principalmente en la costa norte, zona históricamente vulnerable a los efectos del Niño Costero.
Adicionalmente, el pronóstico anticipa que las temperaturas del aire superarán los rangos considerados normales para la temporada en el litoral norteño, lo que podría generar condiciones de estrés térmico en la población.
Alerta hidrológica
El componente hidrológico del pronóstico representa otro aspecto crítico de este evento climático. El Enfen proyecta “que predominen caudales sobre lo normal” en los ríos de la vertiente del Pacífico, situación que podría derivar en complicaciones para la gestión hídrica regional.
La comisión no descarta la ocurrencia de eventos de crecidas en los principales cauces fluviales, lo que elevaría el riesgo de inundaciones y desbordes en zonas cercanas a los ríos, especialmente en aquellas áreas con infraestructura vulnerable o asentamientos en zonas de alto riesgo.
Recomendaciones para la gestión del riesgo
Ante este panorama, el Enfen instó a las autoridades de los diferentes niveles de gobierno a implementar acciones concretas orientadas a la prevención, preparación y reducción del riesgo de desastres.
“Se sugiere dar seguimiento constante a los avisos meteorológicos y pronósticos estacionales para las acciones correspondientes”, añadió la comisión en su comunicado oficial.
Las entidades competentes deberán activar sus protocolos de emergencia, fortalecer los sistemas de alerta temprana y coordinar con las comunidades potencialmente afectadas para minimizar los impactos del fenómeno climático en la población, la infraestructura y las actividades económicas del país.





