Un grupo de investigadores y estudiantes de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL) desarrolló una gomita funcional elaborada a base de fécula de papa y pitahaya, una propuesta que busca ofrecer una alternativa diferente a las golosinas convencionales destinadas al consumo infantil.
El producto fue creado en el Centro de Producción de Alimentos (CEPROALI) de la universidad y actualmente cuenta con una formulación definida. El equipo de investigación trabaja ahora en el escalamiento de la producción y en posibles alianzas para su futura comercialización.
Una innovación inspirada en la papa peruana
La iniciativa surgió a partir de una pregunta concreta: cómo generar mayor valor agregado a uno de los cultivos más representativos del país.
Para ello, los investigadores utilizaron fécula de papa como sustituto de la gelatina de origen animal, permitiendo desarrollar un producto apto para personas que siguen una alimentación vegana.
La pitahaya fue incorporada como fuente de color y sabor natural, mientras que la fórmula también incluye vitamina C, zinc y colágeno vegetal.
Libre de gluten y alérgenos comunes
Uno de los aspectos destacados del producto es que no contiene gluten ni algunos de los alérgenos más frecuentes presentes en alimentos procesados.
Además, utiliza ingredientes fácilmente identificables por los consumidores, una característica que responde a la creciente demanda por productos con etiquetas más simples y transparentes.
Según los investigadores, la propuesta está orientada a convertirse en una alternativa para loncheras escolares y consumidores interesados en opciones funcionales y de origen vegetal.
Las variedades de papa elegidas
Para el desarrollo de la gomita se seleccionaron las variedades andinas Papa Yungay y Papa Canchán.
Estas variedades fueron escogidas por sus características de textura, rendimiento y aporte nutricional, factores clave para la elaboración del producto.
La importancia de la papa para el Perú
El proyecto coincide con la conmemoración del Día Internacional de la Papa, celebrado cada 30 de mayo.
Perú es reconocido como el principal centro de origen de este cultivo y posee la mayor diversidad de papas del mundo, con más de 4,000 variedades comestibles registradas.
La relevancia del tubérculo también se extiende a nivel global. La papa es considerada el tercer cultivo alimenticio más importante del planeta, después del arroz y el trigo.
Actualmente, más de 1,400 millones de personas la consumen como alimento básico y la producción mundial supera los 300 millones de toneladas métricas.
Más de 711 mil familias dependen de este cultivo
De acuerdo con los datos difundidos por la investigación, la producción nacional de papa superó los 6.9 millones de toneladas durante 2025.
Ese año se cultivaron 373,332 hectáreas, alcanzando un rendimiento promedio de 20.6 toneladas por hectárea y beneficiando a más de 711,000 familias productoras en 19 regiones del país.
La mayor parte de la producción se concentra en la sierra peruana, que representa el 90 % del total nacional.
Distribución de la producción nacional
- Sierra sur: 48 %
- Sierra centro: 29 %
- Sierra norte: 18 %
- Costa: 5 %
Buscan llevar el producto al mercado
Actualmente, el equipo de investigación evalúa alternativas para fortalecer la producción piloto, optimizar la formulación y establecer alianzas con empresas del sector alimentario y agroindustrial.
El objetivo es impulsar una futura comercialización tanto en el mercado nacional como en el internacional.
Asimismo, los investigadores destacan el potencial de la innovación para promover el uso de cultivos peruanos en productos de mayor valor agregado.





