La probable postergación en el proceso de compra de los aviones F-16 a los Estados Unidos empieza a generar cuestionamientos a todo nivel.
Por ejemplo, ayer un grupo de altos mandos militares en retiro expresó su “profunda preocupación” contra la suspensión anunciada por el presidente José María Balcázar, el último viernes, a solo horas de que se conociera que la adquisición estaba a punto de ser concretada.
Así, la Asociación de Oficiales Generales y Almirantes del Perú (ADOGEN PERÚ) consideró que la suspensión “afecta la seguridad nacional”.
El grupo, integrado por altos mandos en retiro, advirtió que la protección de los intereses nacionales requiere fortalecer la capacidad de disuasión de las Fuerzas Armadas mediante procesos de modernización que consideran urgentes.
“El equipamiento y modernización de las Fuerzas Armadas no es un gasto, es una inversión”, señaló la Asociación el comunicado suscrito por el presidente de su consejo directivo, el general de brigada EP en retiro Miguel Alberto Estrada Jiménez.
ADOGEN recordó que el proceso de compra se estructuró bajo la modalidad de Gobierno a Gobierno para garantizar transparencia y evitar riesgos de corrupción. Además, hizo un llamado a las autoridades para priorizar la defensa nacional por encima de consideraciones políticas coyunturales, recordando que la responsabilidad de gobierno “se mantiene hasta el último día de gestión”.
El presidente Balcázar había mencionado que suspensión se debe a que su Gobierno es de transición y que le corresponde al próximo Ejecutivo atender el tema.





