La Educación Básica Alternativa permite a jóvenes y adultos culminar la primaria o secundaria con horarios flexibles y modalidades adaptadas a su realidad.
La Educación Básica Alternativa permite a jóvenes y adultos culminar la primaria o secundaria con horarios flexibles y modalidades adaptadas a su realidad.

Volver a estudiar en la adultez es una decisión cada vez más frecuente en el Perú. Completar la educación básica no solo amplía las oportunidades laborales, sino que también fortalece el desarrollo personal y la inclusión social. La educación es reconocida como un derecho fundamental por organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas, que la considera una herramienta clave para reducir desigualdades.

En ese contexto, impulsar que más adultos culminen la primaria o secundaria resulta fundamental para el crecimiento individual y del país.

Más de 180 mil adultos retomaron sus estudios

Según cifras del Ministerio de Educación, más de 180 mil personas han retomado su formación a través de la Educación Básica Alternativa (EBA), un sistema diseñado para quienes no culminaron sus estudios en la educación regular.

La mayor parte de la matrícula se concentra en el nivel secundario y presenta una participación equilibrada entre hombres y mujeres, lo que refleja el interés sostenido por cerrar la etapa escolar pendiente.

¿Qué es la Educación Básica Alternativa?

César Dávila, gestor del CEBA César Vallejo, explica que la EBA ofrece horarios flexibles y modalidades adaptadas a personas que trabajan o tienen responsabilidades familiares.

“Esta modalidad está disponible en centros públicos y privados, principalmente en zonas urbanas, donde se concentra la población adulta interesada en culminar su educación básica”, señala.

Pasos clave para volver a estudiar en 2026

El especialista recomienda considerar los siguientes puntos antes de retomar los estudios:

  1. Definir el nivel educativo pendiente: Identificar si se tiene primaria o secundaria incompleta permite acceder al programa adecuado y recibir el acompañamiento pedagógico necesario.
  2. Revisar la documentación disponible: Contar con certificados de estudios previos y el Documento Nacional de Identidad (DNI) agiliza el proceso de matrícula y permite validar el nivel alcanzado.
  3. Evaluar horarios y ubicación: Elegir una institución con horarios flexibles: nocturnos, semipresenciales o virtuales, facilita la continuidad. En la modalidad presencial, la cercanía es un factor clave.
  4. Informarse sobre los periodos de matrícula: En la EBA, los calendarios académicos no siempre coinciden con la Educación Básica Regular, debido a su estructura modular y flexible.

Una meta posible, sin importar la edad

“Volver a estudiar en la adultez no es empezar de cero, sino retomar un camino con mayor claridad sobre los objetivos personales”, afirma Dávila. La EBA reconoce trayectorias educativas diversas y ofrece una alternativa real para culminar la educación básica.

Para muchos adultos, esta decisión está ligada a mejorar su empleabilidad, acceder a estudios técnicos o superiores, o cumplir una meta postergada. Planificar e informarse con anticipación puede marcar la diferencia para completar la educación básica en 2026.