El embajador de Estados Unidos en el Perú, Bernie Navarro, y el diplomático chino Zhu Jingyang protagonizaron un intercambio en redes sociales tras la polémica por decisiones del Gobierno peruano en materia de defensa. El episodio se dio en medio de la discusión sobre la compra de aviones de combate F-16 y su impacto en el escenario internacional.
La tensión se originó luego de que el representante estadounidense advirtiera posibles consecuencias si se adoptaban decisiones que afectaran los intereses de su país. Este mensaje fue interpretado desde la representación china como una forma de presión en el ámbito diplomático.
En ese contexto, el diplomático chino cuestionó el tono empleado en las declaraciones públicas. En esa línea, señaló que “lenguaje coercitivo, directo, puro y crudo” no corresponde a las prácticas tradicionales de la diplomacia internacional.
Respuesta del embajador Navarro
Tras las críticas, el embajador estadounidense respondió con un mensaje en tono irónico dirigido a su par. La publicación incluyó una referencia a un cuento infantil para cuestionar la posición de China en la región.
“¿Y tú aprendiste la diplomacia leyendo la Caperucita Roja? ¡Abuelito chino, qué ojos tan grandes tienes! ‘Son para verte mejor’ ¡Abuelito Chino, qué orejas tan grandes tienes! ‘Son para oírte mejor’. ¡Abuelito chino, qué dientes tan grandes tienes! ‘¡Son para comerte mejor!’”, escribió.
Réplica del canciller chino
El diplomático chino respondió a la publicación cuestionando el contenido del mensaje. En su intervención, sugirió que las críticas podrían reflejar prácticas del propio país que representa el embajador estadounidense.
Asimismo señaló que existe una contradicción entre el discurso de libertad de decisión y las advertencias emitidas en el caso peruano. Estas declaraciones mantuvieron el intercambio en el ámbito público.
El cruce ocurre tras la renuncia de ministros vinculados al sector Defensa en medio de discrepancias sobre la compra de aeronaves. Este proceso ha generado debate político por las implicancias de los acuerdos en curso.
La controversia también se vincula a intereses estratégicos en infraestructura y cooperación en el país. Estos elementos forman parte de la disputa por influencia entre ambas potencias.





