El teniente general Fredy López Mendoza asumió la conducción de la Policía Nacional del Perú (PNP) durante una ceremonia realizada en la Escuela de Educación Superior Técnico Profesional de Puente Piedra. Con este acto, también quedó formalizado el término de la gestión de su antecesor, el general Óscar Arriola.
La ceremonia fue encabezada por la presidenta Keiko Fujimori y contó con la participación del jefe del Gabinete, Luis Galarreta; el ministro del Interior, César Astudillo; el titular de Defensa, Rafael Belaunde, y los integrantes del alto mando de la Policía Nacional.
En su primer discurso como comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), López Mendoza presentó los lineamientos que marcarán su gestión frente al incremento de delitos como la extorsión, el sicariato, los secuestros y el robo agravado.
“La Policía Nacional del Perú no puede responder a los desafíos del presente con las herramientas del pasado”. En esa línea, remarcó que se necesita una institución moderna, fortalecida y preparada para anticiparse al delito. Necesitamos una institución moderna, fortalecida y preparada para anticiparse al delito. Una Policía que utilice la información, la inteligencia, la tecnología y el conocimiento como instrumentos fundamentales para poder proteger a nuestra sociedad", expresó.
Para llevar adelante esta propuesta, el nuevo comandante general anunció que su gestión se basará en seis lineamientos operativos. El primero estará orientado a combatir la criminalidad mediante labores de inteligencia e investigación que permitan desarticular organizaciones delictivas transnacionales. El segundo será el control territorial, a través del reforzamiento de la presencia preventiva en las calles y una relación más cercana con la ciudadanía. El tercer eje estará dirigido a enfrentar la corrupción dentro de la institución, con acciones contra los agentes que incumplan la ley.
El cuarto lineamiento estará orientado a garantizar una atención digna a la ciudadanía. Como quinta medida, planteó revalorizar la función policial mediante la priorización de los servicios de salud, bienestar y defensa legal oportuna para los agentes que actúen conforme a la ley. Finalmente, el sexto pilar será el fortalecimiento de la capacitación permanente y la excelencia operativa del personal.





