El candidato presidencial Jorge Nieto arremetió contra la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tras las elecciones del 12 de abril y no descartó que detrás del caos logístico haya actos de corrupción.
Nieto, del Partido del Buen Gobierno, indicó que esta situación ocasionó la pérdida de confianza por parte de la ciudadanía hacia las instituciones electorales. Como se recuerda, el 12 de abril, miles de ciudadanos no ejercieron su derecho al voto, por lo que se dispuso ampliar -por primera vez- hasta el 13 de abril.
Además, el candidato lamentó que la respuesta de la ONPE frente a estos inconvenientes no solo durante, sino también antes y después de las elecciones. “La ONPE ha reaccionado mal a su mal comportamiento. No descartaría corrupción”, afirmó en diálogo con Punto Final.
Así también, aseguró que no puede afirmar que hubo fraude electoral. “Si tuviera una sola evidencia de que ha habido fraude, yo apoyaría a los que están diciendo. A mí me convendría, pero no se trata de lo que le conviene a Jorge Nieto”, subrayó. Lo que sí cuestionó fue la gestión logística y la respuesta institucional frente a los problemas del día de las elecciones.
AUDITORÍA INTERNACIONAL
El candidato también apuntó contra el JNE por haber encargado la auditoría del proceso a su propio organismo competente. “Según la información que tengo, esa auditoría la está haciendo el organismo competente del Jurado Nacional de Elecciones. Señor Burneo, eso no va a resolver nada. Es crisis de legitimidad lo que tienen el JNE y la ONPE”, afirmó.
Como alternativa, propuso que la revisión sea realizada por una empresa internacional, una universidad o empresas privadas nacionales, en coordinación con los representantes técnicos de los partidos políticos, como única forma de restablecer la confianza en los resultados.
SEGUNDA VUELTA
Respecto a la segunda vuelta, Nieto evitó revelar su preferencia entre los dos candidatos que disputarán la presidencia, aunque prometió anunciarlo “en el momento indicado”. “El Partido del Buen Gobierno debe cumplir un rol de estabilidad”, señaló, apuntando a consolidar un centro político que aporte gobernabilidad.
En el plano legislativo, adelantó que su bancada presentará iniciativas para derogar las llamadas “leyes procrimen” en cuanto asuman funciones en el Congreso.





