La presidenta de la república, Keiko Fujimori Higuchi, lidera la primera sesión del Consejo de Ministros. Foto: Presidencia de la República.
La presidenta de la república, Keiko Fujimori Higuchi, lidera la primera sesión del Consejo de Ministros. Foto: Presidencia de la República.

El nuevo gobierno de Keiko Fujimori incorporó a varias figuras que en el pasado la criticaron con dureza a ella y a su organización política.

Estos seis funcionarios hoy ocupan carteras ministeriales y escaños en el Congreso bajo la camiseta naranja. Tal giro despierta dudas sobre la coherencia ideológica detrás de estos nombramientos.

Correo revisó archivos y redes sociales de cada funcionario para reconstruir sus posiciones previas.

Gabinete

El caso más flagrante es el del primer ministro Luis Galarreta, quien reprobó el primer gobierno fujimorista en una entrevista con Prensa Libre en 2011, cuando aún era congresista del Partido Popular Cristiano (PPC).

“La experiencia del régimen fujimorista fue una experiencia nefasta en materia de institucionalidad, de derechos humanos, de corrupción”, declaró entonces.

Quince años después, asumió la presidencia del Consejo de Ministros bajo el mismo apellido que había cuestionado.

Similares son los antecedentes del ministro de Cultura Alberto Beingolea, quien evaluó el paso del fujimorismo por el poder en el medio estatal TV Perú en abril de 2021, en plena campaña electoral.

“El fujimorismo ha destruido al Perú tres veces, porque cuando tuvo la última gran oportunidad, cuando el Perú le dio una increíble mayoría parlamentaria, la usó para destruir el Perú otra vez, y ese ya no fue el papá Alberto (Fujimori), esa fue Keiko”, enfatizó.

Por su parte, el ministro de Trabajo, Juan Sheput, opinó sobre la conducta de Keiko tras un enfrentamiento entre el Congreso y el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) en 2018.

“La señora Keiko Fujimori, con su equipo de gente, con todos los que la rodean, le están haciendo un tremendo daño a la política y al país con esa actitud negativa de permanente enfrentamiento, de buscar que solo predominen sus intereses. Le interesa un comino el país”, sostuvo.

Además, Sheput acumula decenas de tuits contra Fujimori en su cuenta de X.

También está el ministro de Defensa, Rafael Belaunde Llosa, quien analizó la trayectoria política de la familia Fujimori en su columna titulada: El clan Fujimori, publicada el 18 de julio de 2024.

“Si bien era la hija del exdictador, el mensaje era que este era un emprendimiento nuevo e independiente, uno que anunciaba rescatar los aciertos del viejo fujimorismo, pero amalgamados con la legalidad y la democracia”, opinó.

Extracto de la columna de opinión "El clan Fujimori" escrito por Rafael Belaunde Llosa.
Extracto de la columna de opinión "El clan Fujimori" escrito por Rafael Belaunde Llosa.

Incluso, Belaunde pidió por sus redes sociales que “se deje sin efecto” el indulto al padre de Keiko ese año.

Parlamento

El senador Fernando Rospigliosi, quien hasta hace poco presidió el Congreso del Perú, habló sobre Keiko Fujimori en el programa Noticias AQP en 2009.

“Pero si ella vivía en Estados Unidos, a cuerpo de reina, con la plata que le daba Vladimiro Montesinos, con la plata que se robaban del Estado y, por supuesto, han tenido unas cuentas enormes porque Fujimori se fue con la maleta llena de plata. Entonces, por favor, estaba metida hasta el cuello en la corrupción”, dijo.

Otro crítico fue el senador Jacques Rodrich Ackerman, quien cuando fue congresista de Perú Posible –en 2001– llegó a enfrentar a la fujimorista Martha Chávez durante una sesión del Congreso.

“Saludo respetuosamente a la congresista Martha Chávez. Su lealtad, a toda prueba, a su jefe, Fujimori, es realmente encomiable. Lástima que la lealtad de Fujimori por el Perú no existiera nunca”, se lee en el Diario de los Debates del 27 de agosto de ese año.

Para Rodrich, en ese momento, Fujimori se “apoderó del país” en 1992.

Diario de los Debates (Congreso), 27 de agosto de 2001.
Diario de los Debates (Congreso), 27 de agosto de 2001.

Análisis

La politóloga Gabriela Navarro explicó a Correo que estos cargos responden al anuncio de Keiko de ser un gobierno de ancha base, con perfiles que antes fueron adversos a ella.

“Si estos críticos aceptaron asumir responsabilidades, ahora serán evaluados por sus resultados”, indicó.

Asimismo, Navarro identifica que en los últimos 10 años existe una dinámica de “cancelación del adversario político” desde los sectores más progresistas hasta los más conservadores.

“La lógica democrática no debería entenderse bajo una visión de amigo-enemigo, sino como la capacidad de construir consensos”, alegó.

La analista advierte que el riesgo persistente es que estos funcionarios respondan más a compromisos políticos o electorales. Aunque considera que la selección del Gabinete es por cálculo político.

“Existe el concepto de ministros fusibles, quienes asumen una alta responsabilidad política y que pueden ser reemplazados”, puntualizó.