Nada está dicho aún sobre el próximo ocupante de Palacio de Gobierno. Mientras Keiko Fujimori (Fuerza Popular) se alza como la candidata más votada en las elecciones presidenciales, con 17.064% de votos, su contrincante en la segunda vuelta todavía está por definirse entre Rafael López Aliaga y Roberto Sánchez.

División

Aunque la proyección del voto ciudadano en un escenario de segunda vuelta será complejo de estimar, un análisis de lo que ocurrió en primer vuelta puede constituir una referencia.

A nivel nacional, en once de 25 regiones y una provincia constitucional predominó el voto por un candidato de Derecha o de centroderecha, mientras que en las otras trece jurisdicciones primaron los postulantes de izquierda.

Entre los que ganó un grupo derechista están Áncash, Arequipa, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Lima, Loreto, Piura, Tumbes, Ucayali y la Provincia Constitucional del Callao.

Mientras tanto, en Amazonas, Apurímac, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Madre de Dios, Moquegua, Pasco, Puno, San Martín y Tacna ganó un representante del espectro izquierdista.

Polarización: izquierda ganó en trece departamentos y derecha o centro derecha en once de ellos más una provincia constitucional.
Polarización: izquierda ganó en trece departamentos y derecha o centro derecha en once de ellos más una provincia constitucional.

Panorama

En cuanto a Sánchez Palomino y López Aliaga, las posiciones obtenidas en la primera vuelta son distintas. El exalcalde de Lima se impuso en un solo departamento: Lima. Ello le valió ser el más votado en una sola jurisdicción a nivel nacional con 1 153 478 votos (19.925%).

Por su parte, el actual parlamentario de Juntos por el Perú, en cambio, lideró el voto en doce regiones, muchas de ellas del sur del país. Estas son Amazonas, Apurímac, Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Madre de Dios, Moquegua, Pasco, Puno, San Martín y Cajamarca. En esta última obtuvo su mayor número de adhesiones: 254 121 votos (41.702%)

Fujimori, finalmente, encontró respaldo en Áncash, Callao, Ica, Junín, La Libertad, Lambayeque, Loreto, Tumbes, Ucayali y Piura, su mayor bolsón de votos fuera de Lima, con 226 718 (27.971%) .

Perspectivas

Para el analista político César Campos, el paradigma va mucho más allá del factor izquierda–derecha. “No hay una profunda ideologización, sino un factor identitario y un marcado rechazo al centralismo limeño, sobre todo en el sur del Perú”, explicó en diálogo con Correo.

El especialista recordó que el 53% de peruanos consideraba, hace exactamente un año, que el expresidente Pedro Castillo fue encarcelado de forma injusta, según un encuesta de Datum. Es decir, se evidencia “rechazo a lo que significa Lima y afirmación hacia la gente que ha enraizado (lo contrario)”.

Enseguida, analizó un eventual escenario de segunda vuelta entre Fujimori y Sánchez.

“Dentro de ese concepto, en caso de una segunda vuelta entre Fujimori y Sánchez, habrá que insistir en una prédica a favor de las libertades que venimos gozando y sobre todo de la libertad económica, que es lo que Sánchez pretende atacar”, puntualizó.

Campos agregó que a diferencia de otras vertientes, en “la izquierda hay más activismo para convencer a la gente en relación a que la falta de oportunidades que padece se debe al modelo económico”.

“En la campaña de segunda vuelta, que será muy corta, se evidenciarán las cercanías de Roberto Sánchez, como Antauro Humala y otros, (en caso pase a dicha ronda)”, acotó.

Por otro lado, consideró que el antifujimorismo ha perdido fuerza en los últimos años. Además, sostuvo que “si bien Keiko Fujimori ha cometido muchos errores en el pasado, en esta campaña, al no ser tan agresiva y no colocarse en una situación polarizante, ha ganado mucho”. Esto, a diferencia de López Aliaga, quien “ha mostrado más los dientes” y una actitud con la que “agravia e insulta”.

“Fujimori se ha mostrado menos hostil y agresiva y, más bien, estas características negativas, que en verdad en una campaña electoral no sirven de mucho, han sido trasladadas al señor López Aliaga”, afirmó.

“Parece que alguien asesoró a López Aliaga para identificarse con Donald Trump o Javier Milei, pero el Perú es un país tan complejo que su hostilidad, sumado a su forma tan reactiva de actuar, no le ha traído beneficios”, agregó.