Una hernia inguinal es un defecto de la pared abdominal en la región inguinal a través de la cual puede salir alguna víscera como, por ejemplo, una parte del intestino.

 (Foto: Difusión)
Una hernia inguinal es un defecto de la pared abdominal en la región inguinal a través de la cual puede salir alguna víscera como, por ejemplo, una parte del intestino. (Foto: Difusión)

Generalmente, cuando una persona tose, estornuda, se agacha o realiza algún tipo de esfuerzo físico, no debe sentir ninguna presión abdominal. Y, si esto está ocurriendo, puede que presente una hernia inguinal. Esta patología es más frecuente en los hombres que en las mujeres, pero, sin duda, es más habitual en la población adulta. Jorge Vera, cirujano de la Clínica Ricardo Palma, explica que esta enfermedad se manifiesta como una masa palpable en la zona inguinal y se desarrolla desde la infancia, pero como muchas veces no presenta síntomas, no se le toma la importancia debida. Pero ¿cuándo se debe acudir a un médico? Para el especialista, todo tipo de hernias son dolorosas y deben ser operadas.

MIRA: Descubre por qué los cócteles de fin de año afectan nuestra salud bucal

“La mayor complicación que puede tener el paciente es la estrangulación de la hernia. Esto ocurre cuando una víscera se atrapa en el defecto herniario y queda sin irrigación. Si el intestino que alcanza a pasar por la pared muscular se estrangula, puede producir una obstrucción intestinal o peritonitis”, señala. Por ello, ante el más mínimo dolor se debe acudir a un médico y no solo consumir analgésicos.

causas. Se relacionan principalmente con la obesidad, el tabaquismo o el esfuerzo físico que aumenta la presión abdominal. Cuando tenemos sobrepeso regularmente estamos abriendo la puerta a que se originen hernias inguinales. Y es que toda la grasa que suele acumularse en la zona del abdomen propicia una presión intraabdominal, que se traduce en un decisivo factor de riesgo.

MIRA: ¿Quieres cuidar tus articulaciones? Sigue estos pasos para que envejezcan de forma saludable

Por otra parte, si te ejercitas en un gimnasio sabrás que existen correas especiales que puedes usar en tu abdomen cada vez que levantas peso. El propósito de usarlas consiste, precisamente, en prevenir que aparezca una hernia.

tratamiento. El principal método de diagnóstico es el examen físico, pero como complemento, se pueden realizar algunas imágenes como ecografía o resonancia. El experto, aconseja consumir alimentación balanceada, hacer ejercicios frecuentes y evitar los pesos bruscos. Además, es importante que, ante cualquier evidencia (un tejido blando o bulto sobresaliente), se acuda a una consulta. Vera aclara que es curable solo si se pasa por un tratamiento quirúrgico.


TAGS RELACIONADOS