Durante los feriados largos, como los que se registran en Semana Santa, muchas familias modifican sus rutinas habituales por viajes, reuniones o cambios en los horarios diarios. Sin embargo, estos ajustes pueden afectar el descanso de los bebés, quienes dependen de la constancia para regular sus ciclos de sueño.
De acuerdo con la Asociación Española de Pediatría, el sueño durante los primeros meses de vida no sigue un ritmo completamente regular, por lo que es común que los bebés se despierten con frecuencia durante la noche, especialmente antes de los seis meses.
Por ello, los especialistas recomiendan mantener horarios similares para dormir y despertar, incluso durante feriados o fines de semana largos, con el objetivo de consolidar hábitos de descanso saludables desde la primera infancia. Huggies recomienda tres prácticas que permiten cuidar el descanso del bebé durante estos días:

Respetar siestas y horarios habituales
Una de las principales recomendaciones es respetar los horarios habituales del bebé, incluso si el feriado implica viajes o salidas fuera de casa.
Se suele pensar que si un bebé no duerme durante el día descansará mejor por la noche; sin embargo, especialistas advierten que la falta de siestas puede generar mayor cansancio y dificultades para conciliar el sueño nocturno.
Mantener los momentos de descanso durante el día permite que el bebé llegue a la noche en mejores condiciones para dormir.
Rutinas nocturnas tranquilas y predecibles
La Asociación Española de Pediatría recomienda que las actividades antes de dormir sean breves y poco estimulantes.
Entre las prácticas sugeridas se encuentran:
- Reducir la intensidad de la luz en la habitación
- Evitar juegos o estímulos intensos antes de dormir
- Crear un ambiente tranquilo que ayude al bebé a asociar la noche con el descanso
Estas medidas cobran mayor importancia durante feriados, cuando el entorno familiar suele ser más activo y ruidoso.
Evitar interrupciones durante la noche
Otra recomendación clave es reducir interrupciones innecesarias durante el descanso nocturno.
Esto incluye evitar cambios bruscos de ambiente y procurar que el bebé tenga condiciones adecuadas para dormir cómodamente durante toda la noche.
Mantener una rutina constante no significa limitar las actividades familiares durante los feriados, sino adaptarlas para preservar los hábitos de sueño del bebé, lo que contribuye a su bienestar y desarrollo saludable.





