Todos los sueños es una obra que confirma la capacidad de Elmer López Guevara para reinventar lo fantástico; es un libro de cuentos que nos sumerge en un territorio fascinante y ambiguo, en el que la línea que separa la realidad de los sueños se desdibuja.
Todos los sueños es una obra que confirma la capacidad de Elmer López Guevara para reinventar lo fantástico; es un libro de cuentos que nos sumerge en un territorio fascinante y ambiguo, en el que la línea que separa la realidad de los sueños se desdibuja.

Uno de los cuentos más importantes de la literatura en La Libertad es, sin lugar a dudas, “El hombre que tenía medio morir”, del escritor y docente universitario Elmer López Guevara. Este relato —ganador del premio Copé de Plata en 2010— le permitió a su autor ocupar un lugar importante en la narrativa liberteña.

Con los años, López Guevara ha consolidado su labor literaria con libros como “Una visita inesperada” y “El amor por los ojos entra”. En el ámbito de la narrativa en La Libertad, ya ha consolidado un trabajo significativo que ahora se fortalece con la publicación de “Todos los sueños” (Nectandra, 2025).

“Todos los sueños” es un libro de cuentos que nos sumerge en un territorio fascinante y ambiguo, en el que la línea que separa la realidad de los sueños se desdibuja. Crea así un universo literario en el que los límites entre lo posible y lo imposible se desvanecen. A través de estos relatos, Elmer López nos ofrece una propuesta novedosa que desafía las convenciones de la narrativa tradicional, invitándonos a reflexionar sobre los mecanismos del sueño, la percepción y la identidad; “porque cada vez que abro los ojos, no soy yo quien recuerda: es él, el que cayó en la acera, herido. Y cada noche, cuando sueño, soy yo quien dispara” (Un asalto). Este libro es una muestra clara de la consolidación narrativa del escritor trujillano.

La ficcionalidad de los sueños

En “Todos los sueños”, la conexión entre los mundos oníricos y la vida cotidiana se vuelve tan difusa que el lector se ve arrastrado por una constante sensación de incertidumbre. Los relatos de López Guevara, al igual que el célebre cuento “Continuidad de los parques”, de Julio Cortázar, juegan con la noción de la realidad ficcional y la ficcionalidad del sueño.

En la historia de Cortázar, un personaje ficcional vive la ficción que otro ser ficcional está leyendo; en la trama de Elmer López, un personaje femenino vive la realidad ficcional que antes le pertenecía al sueño: “Había despertado de golpe, jadeando, empapada en un sudor frío que le recorría el cuerpo” (El hombre en el corredor). De esta manera, el autor logra crear espacios donde los personajes no solo son víctimas de sus propios sueños, sino también de las realidades construidas por estos.

Lo fantástico en los sueños narrativos

Ahora bien, el libro también resalta por su abordaje del género fantástico, el cual se presenta de manera transversal en varios de los cuentos. Este tratamiento de lo fantástico ya ha sido trabajado por Elmer López Guevara en “El hombre que tenía medio morir”; sin embargo —a diferencia de este relato en el que resalta la mirada mítica y mágica dominaba por el paisaje de la serranía—, en “Todos los sueños” se evidencia una perspectiva más urbana y onírica.

La magia y lo extraño ya no están relegados a las montañas y paisajes andinos, sino que se infiltran en las calles, en los edificios, en las relaciones humanas de la ciudad moderna: “Eliseo dejó el hotel. Caminó si rumbo. Llegó a la iglesia San Francisco, giró a Gamarra, luego se internó en Pizarro (…) Eliseo se acercó al espejo de la pared. No encontró su reflejo” (El cuarto de los espejos). Esta transición hacia lo urbano marca un cambio significativo en su enfoque narrativo, explorando las tensiones de una sociedad moderna en la que los sueños, como la realidad misma, se desintegran en el caos y en la confusión.

La propuesta de Elmer López Guevara no se limita a la simple manipulación de los límites entre lo real y lo fantástico. A través de sus relatos, plantea un cuestionamiento sobre la naturaleza de la experiencia humana. ¿Qué es real en un mundo donde los sueños y las pesadillas se convierten en experiencias tan tangibles como la vida misma? La ficción, en este sentido, no es solo un escape o una ilusión, sino una herramienta para develar las múltiples capas de la realidad.

“Todos los sueños” es una obra que confirma la capacidad de Elmer López Guevara para reinventar lo fantástico, haciéndolo más cercano y contemporáneo, pero sin perder el misterio y la fascinación de lo sobrenatural. Un libro imprescindible para quienes buscan explorar las fronteras entre la vigilia y el sueño, y para aquellos que disfrutan de la literatura que nos invita a cuestionar la naturaleza misma de la realidad.

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