POR: SARKO MEDINA
Cecilia inició su carrera literaria con “Perras Memorias” (2004), siendo distinguida por los medios como “la escritora más joven del circuito literario peruano”. Su trayectoria abarca siete libros entre literatura juvenil e infantil. Además de escritora, es actriz, reportera y músico.
Cecilia, publicaste a los 16 años. ¿Qué significó para ti? A los 16 años yo todavía estaba creciendo, tratando de entender quién era, pero al mismo tiempo sentía una urgencia muy fuerte por contar algo que me ahogaba y que no podía callar. Cuando “Perras Memorias” se publicó, sentí que había dado un salto sin saber muy bien hacia dónde caería, pero con la certeza de que, por fin, mi interior tenía un espacio afuera. También fue un acto de valentía. Nunca me sentí insegura a pesar de no tener experiencia y me expuse al publicar un libro que contaba mi historia y se volvió un concepto, ya que le hice un disco de rock.
Pasas de literatura juvenil a infantil, de rock a actuación. ¿Cuál es tu verdadera identidad artística? Mi identidad es la de una creadora que se mueve por impulso vital, no por etiquetas. Todas esas etapas que atravesé no fueron contradicciones, sino piezas de una misma construcción. Yo no abandoné una cosa para tomar otra; más bien fui explorando distintas formas de expresarme hasta reconocer cuál era el lenguaje que me contenía de manera más profunda.
“Chica Cafeína”, ¿por qué es un proyecto transmedia? “Chica Cafeína” es un proyecto transmedia porque, desde su origen, nació con una energía que no podía quedarse solo en las páginas de un libro. El personaje tenía una voz tan marcada, un ritmo interno tan fuerte y una vibra tan particular, que se expandió de manera natural hacia otros lenguajes creativos. No fue una estrategia calculada: fue más bien una consecuencia orgánica de lo que el personaje despertó en mí y en quienes lo leyeron.
¿Qué te inspira para escribir a jóvenes? Me inspira recordar mi propia adolescencia, lo que me faltó y lo que me salvó. Yo crecí leyendo, buscando personajes que se parecieran a mí o que me ofrecieran una salida cuando el mundo parecía demasiado pesado. Escribir para jóvenes es, de alguna manera, devolver esa experiencia y ofrecerles un espacio donde puedan sentirse acompañados, comprendidos y reflejados. También me inspira su capacidad de cambio. Los jóvenes están en una etapa en la que todavía se atreven a cuestionar todo: las normas, la familia, la sociedad, las expectativas, los miedos heredados. Esa búsqueda de identidad me parece fascinante. Escribir para ellos también me obliga a cuestionarme y a mirar la vida con curiosidad.
¿Qué ha cambiado en la literatura infantil desde que empezaste? Desde que empecé en la literatura infantil, he visto una transformación enorme y muy positiva del panorama. Cuando publiqué mis primeros libros, el mercado era mucho más reducido. Los libros infantiles solían estar muy centrados en la fantasía tradicional o en relatos con moralejas explícitas. Los niños de hoy tienen preguntas más profundas y una sensibilidad más despierta, y la literatura se ha adaptado a ellos. Ahora existe un plan lector más estructurado que reconoce la importancia de formar lectores desde temprana edad. Además, los autores tenemos la oportunidad de entrar a las aulas, conversar con los niños y escuchar sus preguntas.
PERFIL
Cecilia Zero. Inició su carrera literaria a los 16 años con “Perras Memorias” (2004), siendo distinguida como “la escritora más joven del circuito literario peruano”. Ha publicado siete títulos entre literatura juvenil e infantil, destacando “Chica Cafeína” (SM 2017 / Alfaguara Infantil Juvenil 2024).





