En medio de la incertidumbre por la vacancia del alcalde de Arequipa, Víctor Hugo Rivera, un grupo de miembros de comedores populares expresó su respaldo, argumentando que temen un posible retraso en la entrega y reducción de la calidad de los alimentos en los próximos meses.
El apoyo a la autoridad se sustenta en la preocupación de que un cambio en la gestión municipal afecte el abastecimiento de productos básicos como arroz, atún, leche y menestras. Sin embargo, este programa cuenta con presupuesto anual asegurado y se financia mediante transferencias del Gobierno Nacional, por lo que no debería afectar en la distribución oportuna de los productos.
Rosmery Ponce, coordinadora de los comedores populares, señaló que existe inquietud ante la próxima resolución del Jurado Nacional de Elecciones, que confirmaría la vacancia del burgomaestre, por el caso de la contratación de un trabajador quien también cuidaba a su mascota. Según indicó Ponce, una eventual salida de Rivera podría traducirse en retrasos y en la entrega de productos de menor calidad, recordando que durante la gestión anterior, del exalcalde Omar Candia, se registraron problemas similares.
No obstante, la adquisición de alimentos se realiza durante el primer trimestre del año mediante procesos de licitación pública y bajo una programación anual, mientras que la distribución se ejecuta de forma trimestral. Es decir, los contratos ya establecidos no deberían depender directamente del alcalde.
Arequipa cuenta con 214 comedores populares, cada uno de los cuales prepara en promedio 40 raciones diarias destinadas a población vulnerable, como adultos mayores y personas con discapacidad, aunque los beneficiarios no siempre serían estas personas.
De concretarse la vacancia de Víctor Hugo Rivera, la alcaldía sería asumida por la primera regidora, Ruccy Oscco, quien guardó distancia de la autoridad luego de varios inconvenientes.





