En la puerta de la Catedral de Huancayo, ayer los chinchilpos y gamonales se dieron de alma en el zumbanacuy, una tradición en honor al Tayta Niño 2026 de Huayucachi, cuyas festividades iniciaron ayer con la peregrinación de 5 kilómetros.

El juez lanzó las zumbas al aire y cada cual cogió la suya, elaborada y trenzada con el cuero de res y se dieron de latigazos en la espalda. Cada bando daba el aliento a su equipo al ritmo de la orquesta. “¡Bravo chinchilpo, el rojo matador!”, “Siempre arriba gamonal!”.

“Tayta Niño es muy milagroso, chinchilpos y gamonales le tenemos mucha fe, por eso lo acompañamos desde hoy. Dice la tradición que cuando el zumbanacuy, lo gana el Chinchilpo hay lluvia y por lo tanto buena siembra y buena cosecha”, mencionó Iván Canchanya, caporal del bando chinchilpo.

El actual burgomaestre de Huayucachi, Miler Vásquez manifestó que se espera la llegada de 5 mil visitantes al distrito.

“Les daremos la bienvenida con el cariño y la fe hacia el milagroso Tayta Niño. El 24 de enero será la gran víspera y los días de fiesta son 24 y 25 de enero”, indicó.

Luego, tanto chinchilpos y gamonales, llevaron en hombros el anda de su milagroso patrono. El anda fue rodeado de flores rosas rojas y celestes, y la imagen lucía una túnica con pechera dorada y su sombrero.

A su salida de la Catedral, en la calle Real, le extendieron alfombras con temática y reventaron fuegos artificiales como parte del homenaje.

La procesión siguió por la calle Real en Chilca, la avenida 9 de Diciembre y por la vía Panamericana en Huancán, hasta llegar a Huayucachi en medio de la ovacionado de los devotos.

Los devotos del Tayta Niño proceden de diversos lugares del valle del Mantaro pero también retornan del extranjero por la fe.