“Huancayo está a poco de repetir el colapso del transporte que hoy vive Lima”, así lo advirtió el ingeniero Abel López Jaramillo, jefe de proyectos del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de la Incontrastable, durante el foro realizado para presentar los primeros avances del estudio que busca ordenar el sistema de transporte en la ciudad.
El especialista explicó que el trabajo se encuentra aún en fase de diagnóstico, aunque ya se han identificado patrones evidentes a partir de las más de 4 mil encuestas realizadas. “La demanda tiene dos picos muy marcados, por la mañana y por la tarde, cuando la gente va y vuelve del trabajo, pero los datos aún están en pleno análisis”, precisó.
Según los resultados preliminares de la encuesta, entre las 7 y 9 de la mañana y de 6 a 7 de la noche circulan alrededor de 10 mil vehículos, mientras que en las horas intermedias el flujo no baja de las 8 mil unidades, generando congestión prácticamente durante todo el día. La mayor demanda de transporte público se registra entre las 7 y 8 de la noche. Además identificaron que no hay mayor uso de bicicletas y scooters en la ciudad, solo registran 249 unidades.
López Jaramillo advirtió que la situación es más compleja que en la capital. “Huancayo va en la misma dirección que Lima, con más problemas todavía, porque es una ciudad más pequeña, con vías angostas, cuya capacidad para absorber este desorden e informalidad es mucho más limitada”, señaló.
El jefe de proyectos del PMUS cuestionó el actual modelo de transporte, especialmente el uso masivo de colectivos en rutas largas. “No tiene sentido que un colectivo te lleve desde la puerta de tu casa hasta el centro. Ese tipo de transporte debería alimentar a un sistema masivo, no saturar vías como la calle Real”, afirmó.
Respecto a las calles estrechas, descartó expropiaciones o demolición de viviendas. “No está previsto tumbar nada. Se trata de buscar rutas alternativas o un transporte adecuado para esas vías, como se hace en ciudades históricas de Europa”, explicó, destacando el concepto de rutas alimentadoras y troncales.
Uno de los problemas más críticos identificados es la informalidad. “Teóricamente, trataremos de que la informalidad desaparezca y se convierta en formalidad. No se va a echar a los conductores a la calle, sino reconvertirlos para que todos sigan trabajando”, sostuvo, subrayando la necesidad de una política tarifaria que no penalice al usuario.
El ingeniero también puso énfasis en el impacto ambiental que ya genera el actual modelo de transporte. Señaló que la alta concentración de vehículos, muchos de ellos antiguos y con deficiente mantenimiento, está elevando los niveles de contaminación del aire. “Tenemos demasiadas unidades circulando al mismo tiempo, muchas en mal estado, lo que incrementa la emisión de gases contaminantes y afecta directamente la salud de la población”, advirtió.
López Jaramillo alertó que, de no adoptarse medidas urgentes, Huancayo podría enfrentar una crisis ambiental severa. “Yo siento hoy en Huancayo una contaminación similar a la que viví en Ciudad de México. Si no hacemos nada, vamos directo al caos”, afirmó, añadiendo que la geografía del Valle del Mantaro concentra la combustión en la zona baja que solo se dispersa cuando hay días de lluvia.





