Cuando se habla de elecciones, Junín no se casa con nadie. Aunque en los últimos años —siempre desde fuera— han intentado calificar a la región como “bastión” de cierto partido político, lo cierto es que el voto regional ha variado notablemente en los últimos procesos electorales.
RESULTADOS
En las elecciones del 2011, Junín apoyó a la izquierda y Ollanta Humala ganó la primera vuelta con 213 959 votos; el segundo lugar lo ocupó Keiko Fujimori (149 561) y Pedro Pablo Kuczynski quedó tercero (90 010). En la segunda vuelta, Humala alcanzó los 328 556 votos, derrotando a Fujimori.
Las elecciones del 2016 tuvieron resultados completamente diferentes y Junín apoyó al fujimorismo. La primera vuelta la ganó Keiko Fujimori con 248 217 votos; segunda quedó Verónika Mendoza (128 257) y tercero, Pedro Pablo Kuczynski (121 109). En la segunda vuelta, al contrario de otras regiones, Junín respaldó a Fujimori con 337 248 votos, mientras que PPK se quedó atrás con 321 704.
Las elecciones del 2021 volvieron a hacer que Junín gire a la izquierda. Pedro Castillo fue el ganador de la primera vuelta con 131 438 votos; segunda fue Keiko Fujimori (80 057) y tercero, Yonhy Lescano (66 214).En la segunda vuelta, pesó el antifujimorismo y 396 598 juninenses apoyaron a Castillo, frente a 285 375 que sí votaron por el fujimorismo.
No hay una tendencia fija: en un proceso Junín puede respaldar a la extrema izquierda y en el siguiente votar por el fujimorismo.
ANÁLISIS
El analista político Rober Villalba define al elector de la región Junín como “emocional” y “antilimeño”, similar al elector del sur del país.
“El interior vota en contra de Lima y el norte. Por alguna razón emocional, el voto se mueve como un péndulo ideológico. Si Lima vota por ‘A’, las provincias votan por ‘B’”, comenta Villalba.
Esta forma de votar, según el analista, se entiende como una respuesta a la desigualdad de desarrollo y oportunidades —todavía muy marcada— entre la capital y el interior del país.
Villalba indica, además, que el apoyo a los políticos no responde a un tema ideológico, sino que se trata más bien de simpatía. Señala que esto se ve reflejado en la representación parlamentaria: hoy hay dos congresistas en funciones elegidos por Perú Libre (izquierda); mientras que, en su momento, hubo hasta tres legisladores de Fuerza Popular (derecha).
“Las emociones son lo que priman y el razonamiento sirve para justificar las decisiones que se toman. La gente no vota por planes de gobierno; vota por simpatía o rechazo a un determinado candidato”, indica.
Finalmente, Rober Villalba asegura que, para que un candidato se gane al elector de la región Junín, debe aprender a comunicar y convivir con el ciudadano de la zona centro.
“Yo creo que el que tomará ventaja es el que conquiste el corazón provinciano”, finalizó el analista político.





