Un sujeto que se hacía pasar por curandero fue sentenciado a 20 años de pena privativa de la libertad tras ser hallado culpable del delito contra la libertad sexual, en la modalidad de violación sexual, en agravio de una ciudadana.
La condena fue obtenida por el fiscal Mijael Paredes Matos, de la Segunda Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Leoncio Prado, quien sustentó el caso ante el Poder Judicial. El representante del Ministerio Público acreditó con pruebas contundentes la responsabilidad penal de Juan Soto por hechos ocurridos en octubre de 2024.
SE APROVECHÓ DE SU OFICIO
De acuerdo con la investigación, el 21 de octubre de 2024 la agraviada acudió al domicilio del acusado, ubicado en la avenida José Carlos Mariátegui, en el distrito de Castillo Grande, provincia de Leoncio Prado, con la finalidad de participar en un ritual de “limpia”. Aprovechando su condición de supuesto curandero y la confianza de la víctima, el sentenciado la condujo a una habitación donde, bajo el pretexto del ritual, cometió actos de violencia sexual.
LE CONDICIONABA MIEDO
La investigación fiscal determinó que el acusado sometió a la víctima en un contexto de intimidación. Pese a que la agraviada le pidió que se detuviera, Soto intentó ofrecerle dinero para silenciarla y continuar con la agresión.
Por temor a represalias o supuestas prácticas de brujería, la víctima no denunció de inmediato; sin embargo, tras recibir apoyo de su entorno cercano, acudió a las autoridades al día siguiente, el 22 de octubre de 2024.
Gracias a la rápida intervención fiscal y a las diligencias realizadas en coordinación con el Departamento de Investigación Criminal (DEPINCRI), se logró la captura del implicado y la recopilación de pruebas determinantes para sustentar la condena. Además de la pena de cárcel, se dispuso el pago de 10 mil soles por concepto de reparación civil a favor de la víctima.





