El panorama en el centro poblado de Marabamba es desolador. Lo que antes era depósito de agua, hoy son solo estructuras de concreto vacías y restos de barro. Tras tres semanas del colapso del canal Cozo-Kotosh, la población ha llegado a un punto crítico de desesperación, viéndose obligada a sobrevivir recolectando agua de lluvia para cubrir sus necesidades básicas, ante la nula respuesta de las autoridades regionales.
Un canal destruido y el factor empresarial
El canal, que recorre 22 kilómetros, presenta múltiples derrumbes de rocas y afectaciones por huaicos en distintos puntos. Sin embargo, la naturaleza no es la única culpable. La población responsabiliza directamente a la obra de la carretera Higueras-Cozo, señalando que las constantes voladuras de rocas por parte de la empresa constructora han destruido gran parte de la infraestructura hídrica. A pesar de los daños evidentes, la empresa responsable del tramo ha decidido hacer oídos sordos a los reclamos de los comuneros.
Burocracia frente a la sed del pueblo
La alcaldesa de Marabamba, Candy Rucoba Moreno, manifestó su impotencia ante la falta de apoyo. Según la autoridad, el tiempo estimado para restablecer el servicio es de 30 días para adelante, un mes que la población, ya agotada, no puede permitirse esperar. Rucoba lamentó que, a pesar de sus esfuerzos, el Gobierno Regional de Huánuco, que cuenta con la logística y maquinaria necesaria, no los atiende debido a una “enorme burocracia” y falta de interés. El llamado de auxilio también fue extendido al Gobierno Central, pero la ayuda sigue sin llegar.
La postura de la Defensoría
Por su parte, el representante de la Defensoría del Pueblo, Marco Octavio Durán Rocca, confirmó que ya han recomendado a Defensa Civil y al Gobierno Regional obviar los “trámites ampulosos” para llevar maquinaria y brigadas de inmediato. Durán Rocca enfatizó que el agua es un recurso vital e instó a las instituciones a ser más ágiles. No obstante, consideró que el plazo de 30 días para la reparación es exagerado y que las entidades deben reducir ese tiempo de forma urgente.
Ultimátum al Gobernador Antonio Pulgar
Ante la indiferencia estatal, la población de Marabamba ha anunciado una movilización masiva contra el gobernador regional, Antonio Pulgar. “El pueblo está decidido a bajar, no espera más”, advirtieron los dirigentes locales, quienes denuncian que la gestión regional los ha abandonado a su suerte en medio de esta crisis humanitaria. La falta de agua ha pasado de ser un problema técnico a un conflicto social que amenaza con desbordarse si la maquinaria no llega a los puntos de derrumbe en las próximas horas.





