El Poder Judicial dictó cuatro meses de prisión preventiva contra un estudiante universitario de 26 años, investigado por el presunto delito de acoso sexual en la provincia de Ica.
Medida judicial
La medida fue dispuesta por el Segundo Juzgado de Investigación Preparatoria de Flagrancia de Ica, tras una audiencia en el módulo de San Joaquín. El imputado fue identificado como Jimmy Azcem Navarrete Torres (26).
Durante la sesión, el Ministerio Público había solicitado inicialmente nueve meses de prisión preventiva por el presunto delito de acoso y chantaje sexual. Sin embargo, el juzgado resolvió imponer una medida menor mientras continúan las investigaciones.
El caso se originó a partir de un operativo policial tras la denuncia presentada por una mujer de 33 años, identificada con las iniciales M. I. M. G., quien señaló haber sido víctima de acoso sexual y chantaje.
Según la acusación fiscal, los hechos constituirían un delito contra la libertad sexual. Navarrete Torres fue detenido la semana pasada por agentes de la Policía Nacional.
El investigado permanecerá recluido en el penal de Cachiche durante el periodo de prisión preventiva. De acuerdo con la información disponible, es estudiante de la Facultad de Medicina Humana de la Universidad Nacional San Luis Gonzaga.
Grave denuncia
En tanto, el abogado de la parte demandante, Dr. Renzo Peña, se pronunció sobre la detención preventiva del estudiante universitario de 26 años, investigado por presunto acoso sexual y chantaje sexual.
Peña señaló que la medida no implica culpabilidad, sino que busca garantizar el normal desarrollo de la investigación: “Cuando una persona es procesada, es presunta responsable hasta que exista una sentencia. Lo que existe ahora es una medida de prisión preventiva, que busca resguardar la integridad de la investigación”, explicó.
El letrado detalló que dentro del expediente hay fotos, capturas de pantalla, revisión de celular y testimonios de testigos que habrían visto al imputado siguiendo a la víctima por las calles de Ica:.
“Todas estas acciones sumatorias han hecho que la Fiscalía y el juzgado entiendan que existen graves elementos de convicción. Los mensajes eran explícitos: decían ‘quiero lamerte tal cosa, quiero hacerte tal cosa, quiero ver esto’. No estamos hablando de situaciones nuevas.”
Sobre la relación previa entre la víctima y el imputado, Peña indicó. “Ellos fueron pareja desde 2021 hasta 2024. Luego, en marzo de 2025, comenzaron los mensajes insistentes por parte del imputado, solicitando verse o tener intimidad, acompañados de amenazas de que, si no accedía, mostraría videos a familiares y a su pareja actual.”
Respecto al uso de la tecnología, el abogado destacó la evidencia obtenida a través de Yape. “Los acosos también se dieron mediante Yape, donde él enviaba mensajes a la señorita cuando ella no quería responder. Incluso le enviaba capturas de pantalla con videos como amenaza de contenido sexual.”

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