Un momento de profundo malestar vivió una familia durante un sepelio realizado en el camposanto Mapfre, ubicado en el sector El Guayabo – San Joaquín, en la ciudad de Ica, luego de que el féretro de su familiar no pudiera ingresar al nicho preparado para su entierro.
Reclamo en la zona
Según relataron los familiares, al momento de iniciar el acto de sepultura se percataron de que el ataúd no encajaba en el espacio destinado para el nicho. La situación generó desconcierto entre los presentes, ya que el servicio funerario —incluyendo el féretro y el nicho— habría sido contratado con la misma empresa.
De acuerdo con el testimonio de los denunciantes, el féretro tuvo que ser retirado del lugar y llevado hasta el área administrativa del camposanto con la intención de realizarle un recorte que permitiera su ingreso. Los familiares señalan que el ataúd habría sido cortado utilizando una amoladora.
Tras el procedimiento, el féretro habría sido envuelto con cinta de embalaje y posteriormente devuelto al área del sepelio para continuar con la ceremonia.
Los familiares indicaron que el entierro estaba programado para el mediodía, pero finalmente se habría concretado cerca de las 3:00 de la tarde, luego de más de tres horas de espera mientras se resolvía el problema con el tamaño del nicho. Según señalaron, la base de cemento del espacio fue demasiado pequeña para el ataúd.
El hecho ocurrió mientras la familia atravesaba el duelo por la pérdida de su ser querido, lo que generó indignación entre los asistentes al sepelio.
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