La ejecución de trabajos iniciados en octubre del año pasado en el puente Pinilla, en el distrito de Ocucaje, viene generando serias dificultades para los del sector Callango, quienes que las obras inconclusas les impiden acceder con normalidad a sus chacras.

Acceso bloqueado

En el lugar, los vecinos explicaron que tanto el camino antiguo como el nuevo acceso fueron cerrados como parte de los trabajos de encauzamiento y mejoramiento del puente, pero hasta la fecha no se ha informado oficialmente sobre el avance físico de la obra ni sobre la fecha estimada de culminación. Esta falta de comunicación ha generado incertidumbre entre las familias que dependen exclusivamente de la agricultura para su sustento.

“Yo iba a entrar con mi máquina a la chacra y ahora no puede pasar, todo está cerrado”, manifestó la señora Antonia, agricultora del sector, quien indicó que cultiva zapallo en la zona de Callango y necesita preparar el terreno antes de la llegada del agua para riego. Según relató, el impedimento de ingreso retrasa el cronograma de trabajo y pone en riesgo la producción planificada para esta temporada.

Los moradores cuestionan si la obra está a cargo de la municipalidad distrital, del Gobierno Regional o de otra entidad, ya que, según refieren, no se ha instalado señalización visible con información del proyecto, presupuesto o empresa ejecutora. Mientras tanto, el acceso permanece restringido sin una vía alterna formalmente habilitada, lo que incrementa la preocupación en la comunidad.

De acuerdo con los testimonios recogidos, el movimiento de tierras para la construcción de un cauce y la ampliación de la estructura habría removido el terreno que servía como vía de tránsito, generando desniveles y acumulación de arena. En algunos tramos, los vehículos quedan atollados debido al material suelto, obligando a los conductores a retroceder o a buscar rutas improvisadas por zonas agrícolas.

“¿Por dónde vamos a pasar?”, reclamaron los agricultores, quienes aseguran que la falta de transitabilidad complica no solo el traslado de maquinaria, sino también el ingreso de fertilizantes, semillas y combustible. Advirtieron que cada día de retraso representa pérdidas económicas, especialmente para quienes trabajan con créditos o compromisos de entrega de productos.

Ante el cierre del puente, algunos conductores deben salir hasta la carretera Panamericana Sur, avanzar varios kilómetros y luego tomar rutas auxiliares para llegar a Callango. Este recorrido adicional incrementa el tiempo de traslado, el consumo de combustible y el desgaste de los vehículos, lo que repercute directamente en los costos de producción.

Otros optan por caminos cercanos al cerro de Las Brujas, trayectos que describen como angostos, pedregosos y peligrosos, especialmente para camiones cargados. Las motocicletas logran pasar con dificultad por el antiguo camino, pero bajo condiciones precarias y con riesgo de accidentes, sobre todo en horas de la noche o cuando se registran vientos fuertes.

Los agricultores advirtieron que el retraso de la obra no solo afecta la actual campaña agrícola, sino también la preparación de terrenos para nuevas siembras y la coordinación de riegos programados. Señalaron que, ante la llegada de mayores caudales de agua en determinadas épocas del año, la falta de un acceso seguro podría agravar la situación y dejar aisladas a varias parcelas.

Finalmente, los moradores del puente Pinilla hicieron un llamado urgente a las autoridades competentes para que informen con transparencia sobre el estado del proyecto, el plazo de ejecución y las medidas de contingencia. Exigen la pronta habilitación de un acceso provisional que garantice el tránsito seguro, a fin de evitar mayores perjuicios económicos a las familias que dependen de la actividad agrícola en el sector Callango.

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