En la provincia de Nasca, tras varios días de lluvias intensas, el alcalde Jorge Bravo recorrió sectores críticos como La Tiza, Belén Bajo, Cogungué, Río Aja y Orcona. Durante la inspección se verificó el comportamiento de las defensas ribereñas construidas con el sistema de rocas al volteo. Según la municipalidad, estas estructuras han resistido el incremento del caudal y han contribuido a proteger viviendas y terrenos agrícolas. Sin embargo, no todas las zonas han corrido la misma suerte.
Vías interrumpidas
En el distrito de El Ingenio, la vía departamental IC-113 quedó interrumpida en un tramo de aproximadamente 50 metros en el sector Pacayniyoc. La carretera conecta con los distritos ayacuchanos de Palco y Otoca, dejando incomunicadas a cientos de familias en la parte alta del valle.
También se reportaron interrupciones en los sectores de Condonya y Palmar, además de afectaciones en la ruta Río Grande–Ocoyo, a la altura del anexo Cruz Pampa, lo que restringe la conexión con la provincia de Huaytará. En varios puntos se observan derrumbes y daños en la plataforma vial.

El aumento del caudal de los ríos Aja y Tierras Blancas provocó el ingreso de agua en viviendas de asentamientos humanos. Moradores solicitaron apoyo con plásticos y ayuda inmediata.
En algunos sectores, vecinos atribuyen parte del problema a la falta de limpieza de acequias, lo que habría facilitado el desborde hacia zonas urbanas.
El centro poblado Pajonal Bajo, en el sector Micaela Bastidas, quedó incomunicado luego de que el agua sobrepasara el badén de acceso principal. El tránsito hacia la ciudad y otros puntos de la provincia quedó restringido.
Pobladores señalaron que no es la primera vez que la estructura colapsa ante el incremento del caudal, lo que, advirtieron, evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura y la necesidad de obras preventivas permanentes.

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