Una grave negligencia en los protocolos de seguridad y control de personal quedó al descubierto en la unidad de producción Morococha de la minera Alpayana.
El ingeniero de minas Joseph Arturo Boleje Urco falleció en el interior del socavón, presuntamente por intoxicación debido a gases tóxicos, sin que los encargados de la empresa notaran su ausencia durante más de un día. El hallazgo de su cuerpo se produjo recién la madrugada de este sábado en el sector “Codiciada”.
El profesional, natural de Lima, laboraba bajo el régimen de contrata para la empresa GMI en un sistema de trabajo de 14 días de labor continua por 7 de descanso. Según las primeras investigaciones, Boleje Urco ingresó al socavón a cumplir sus funciones habituales el pasado jueves por la mañana; sin embargo, nadie se percató de que nunca salió de la mina tras culminar su jornada, permaneciendo desaparecido dentro de la operación sin recibir auxilio oportuno.
NADIE ADVIRTIÓ EL DECESO
La preocupación e indignación de los trabajadores radica en la absoluta desconexión administrativa de la compañía. Ninguno de los encargados del comedor ni de las habitaciones reportó que el ingeniero no asistió a cenar el jueves, ni a los tres servicios de alimentación del viernes, así como tampoco a pernoctar en su campamento. Lejos de activar una alerta de búsqueda por su desaparición, el área de administración evaluaba aplicar descuentos al profesional creyendo que inasistió.



