Navarro Cacho y Carmona Cruz son electos regidores.
Navarro Cacho y Carmona Cruz son electos regidores.

Dos de los cinco alcaldes de la que pretendían perpetuarse en el poder municipal lograron su objetivo mediante una notoria burla a la ley.

En las recientes elecciones, (Ferreñafe – Somos Perú) y Enrique Navarro Cacho Sousa (Pimentel – APP) se impusieron en las urnas tras postular como primeros regidores para asumir la alcaldía en caso de victoria.

Ambas autoridades en funciones obtuvieron 9,696 y 5,139 votos, respectivamente. En ambos casos, las candidaturas fueron promocionadas como si se tratara de una reelección directa a la alcaldía, pese a que el artículo 194 de la Constitución lo prohíbe.

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Por el contrario, la maniobra fracasó para otros tres burgomaestres militantes de Somos Perú que no consiguieron el respaldo popular para continuar en funciones: José Estela Campos (Pucalá) quedó relegado al segundo lugar, Sixto Guerrero Rivas (Nueva Arica) cayó al tercer puesto y José Tarrillo Nuntón (Pátapo) sufrió una aplastante derrota al terminar en quinta posición.

Esta misma maniobra de “reelección encubierta” se repite a nivel nacional con la victoria de Rafael López Aliaga en la alcaldía de Lima.

Aunque estas autoridades en funciones lograron imponerse en las urnas aplicando la referidad modalidad, han dejado en suspenso la gobernabilidad de sus localidades a la espera de un pronunciamiento definitivo del (JNE).

La incertidumbre constitucional se resolverá el día de la entrega de credenciales, momento en que el JNE estará obligado a definir si valida o frena este mecanismo ideado para pasar por encima de la norma.

Al respecto, el exjefe de la Onpe, Fernando Tuesta Soldevilla, sostuvo que la pasividad del organismo electoral generó este escenario altamente crítico.

Sostuvo que si el JNE decide entregar a los ganadores únicamente la credencial de regidor y nombrar alcalde al siguiente de la lista para respetar la Constitución, los cuestionados alcaldes alegarán que el propio organismo electoral les permitió participar en los comicios, apareciendo públicamente como candidatos a la alcaldía.

“Allí todos van a decir: en ningún momento tú me dijiste que yo no podía candidatear”, aseveró.

Tuesta agregó que, de inclinarse por el camino opuesto, el impacto para la institucionalidad del país será devastador: “Si decide por el contrario entregarles las credenciales, estará avalando una abierta figura inconstitucional; pero además no solamente eso, sino que la próxima vez todos van a hacer lo mismo”, dijo.

Al respecto, la asociación anticorrupción Proética emitió un pronunciamiento en el que exige al JNE y al Tribunal de Honor del Pacto Ético Electoral no convalidar este ardid.

“Inscribir a un candidato a alcalde ‘fantasma’ que renuncia a mitad de camino para cedérselo al primer regidor no es una simple leguleyada ni un vacío técnico, sino un engaño deliberado al electorado y un claro abuso del derecho que atenta contra la integridad democrática”, sostuvo.

Agregó que el objetivo de la ley es prohibir dos mandatos continuos de alcalde por la misma persona. “Recurir al engaño para burlar la prohibición no es un problema técnico: es una falta ética”.

Por tal motivo, invocó al JNE que “en la etapa de proclamación, actúe conforme a la Constitución y haga respetar la prohibición de reelección inmediata frente a estos mecanismos de reelección encubierta”.