La polémica por el logo elegido para difundir la Marca Chiclayo con fines turísticos, que fue blanco de críticas, no termina.
Los regidores del Concejo Municipal cuestionan que, hasta el momento, no se haya presentado el expediente con los detalles de la selección de los diseñadores concursantes y los integrantes del comité que evaluó las propuestas.
Aunque la alcaldesa provincial, Janet Cubas Carranza, se muestra abierta a un nuevo análisis, persiste la desconfianza por la poca transparencia que muestran sus funcionarios.
Controversia
“El Concejo aprobó que se lleve adelante el concurso, pero desde el mes pasado, no se ha entregado el expediente con los detalles de ese procedimiento. En fecha reciente, ingresó un pedido para que un Comité Técnico evalúe lo sucedido”, señaló el regidor, Orlando Puell Varas.
Sin embargo, para otros miembros del Concejo es poco probable que la situación cambie, porque la alcaldesa ha declarado que la selección del logo fue transparente.
“Al parecer no se quiere corregir y es la forma cómo se ha llevado la gestión, por eso estamos así. No se entregan informes y los resultados saltan a la vista”, agregó Puell.
La presentación de la Marca Chiclayo se realizó durante una ceremonia en el Palacio Municipal, el pasado 25 de abril. En dicha reunión, Cubas afirmó que se trata de un nuevo símbolo que identificará a la Capital de la Amistad ante el Perú y el mundo. También se utilizará para impulsar la Ruta Moche.
Asimismo, el objetivo es resaltar el legado de civilizaciones milenarias como el Señor de Sipán, el aroma del apreciado loche y la riqueza incomparable de la gastronomía regional.
El domingo por la mañana, Cubas solo dijo a la prensa que el pedido para reexaminar el logo será transmitido al Comité Evaluador.
En tanto, desde la página de Facebook, la MPCh informó que la marca “nace de nuestra herencia” y busca resaltar el legado del Señor de Sipán, el loche y la gastronomía local.





