Un informe del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público revela que los ataques al transporte público en Lima y el Callao se concentran a mitad y final de semana, con mayor incidencia en horarios nocturnos. (Foto: Fernando Sangama /@photo.gec)
Un informe del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público revela que los ataques al transporte público en Lima y el Callao se concentran a mitad y final de semana, con mayor incidencia en horarios nocturnos. (Foto: Fernando Sangama /@photo.gec)

Los atentados contra el transporte público en Lima Metropolitana y el Callao presentan un patrón definido en cuanto a días y horarios de mayor riesgo. De acuerdo con un informe del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, los miércoles, jueves y viernes registran el mayor número de víctimas, con un incremento significativo durante las noches.

El documento, que analiza casos ocurridos entre 2024 y 2025, advierte que la violencia vinculada a extorsiones y amenazas no se distribuye de forma uniforme a lo largo de la semana. Por el contrario, se intensifica en días específicos, cuando aumenta la circulación de unidades y pasajeros.

Lee: Miniván atropella a adulto mayor y se da a la fuga en Carabayllo

La franja nocturna, el momento más peligroso

Según el informe, la mayor cantidad de atentados ocurre en horario nocturno, una franja en la que disminuye la presencia policial y se reducen los controles en las vías. Esta situación incrementa la vulnerabilidad de conductores, cobradores y pasajeros.

Las autoridades señalan que estos horarios son aprovechados por bandas criminales para ejecutar ataques armados o actos intimidatorios, principalmente como método de presión dentro de esquemas de extorsión.

Lee también: La Molina: rescatan a dos excursionistas que se perdieron camino al Mirador Atrapanieblas

Conductores y pasajeros, los más expuestos

El reporte indica que las víctimas no solo son trabajadores del transporte público, sino también usuarios que se encuentran dentro de las unidades o en paraderos al momento de los ataques. En varios casos, los atentados involucran armas de fuego o explosivos, elevando el riesgo de lesiones graves o muertes.