Un chifa ubicado en la avenida Pacasmayo, en San Martín de Porres, fue atacado a balazos durante la madrugada del 5 de agosto. El hecho ocurrió luego de que su propietario recibiera amenazas de extorsionadores que le exigían el pago de cupos. Ante el riesgo para su integridad y la de sus trabajadores, el comerciante evalúa cerrar el negocio.
Según América Noticias, cuatro sujetos llegaron en dos motocicletas y abrieron fuego contra la fachada del restaurante. Tras el ataque, los agresores habrían regresado al lugar para recoger los casquillos de bala. La investigación quedó a cargo del Depincri de Los Olivos, cuyos agentes trabajan en la identificación de los responsables.
Luego del ataque, los delincuentes comenzaron a enviar mensajes de texto e imágenes amenazantes al celular del propietario. El comerciante optó por no responder las llamadas; sin embargo, las comunicaciones continuaron con advertencias para obligarlo a aceptar las exigencias de la organización criminal.
“Me empiezan a llamar y, como no accedía a la llamada, empezaron a mandar mensajes: que me alinee con ellos, que me ponga al día con ellos, que somos del barrio, que ellos manejan todo el barrio de acá”, relató el comerciante ante las autoridades.
De acuerdo con su testimonio, los extorsionadores también le aseguraron que otros negocios de la zona ya les entregaban dinero de manera periódica.
El propietario señaló que su restaurante lleva cinco años funcionando y que nunca antes había recibido una exigencia de este tipo. No obstante, tras negarse a cumplir con las demandas, los sujetos habrían intensificado las amenazas y advertido que los próximos ataques podrían incluir explosivos.
Durante la madrugada de este 11 de agosto, el comerciante encontró una nueva nota extorsiva en su local. Hasta el cierre de esta nota, decidió no responder y afirmó que aún desconoce el contenido del mensaje. “Las amenazas empezaron el 5 de agosto, el señor hasta el momento no ha contestado, de la avenida Pacasmayo. Continúan los mensajes, no sabemos qué dice la nota”, señaló.
El comerciante también cuestionó la demora de la Policía para atender la emergencia. Según relató, solicitó apoyo a los agentes, pero más de una hora después aún no habían llegado al establecimiento. “Ya llamé a la Policía y más de una hora y no vienen... no sabemos cuánto dinero nos exigen... pagas porque pagas, de lo contrario cierre su negocio”, sostuvo.
Ante las constantes amenazas, el comerciante solicitó al Gobierno de Keiko Fujimori una intervención para garantizar su seguridad y la de su negocio. Según contó, los extorsionadores afirman tener el control de la zona y sostienen que otros establecimientos también realizan pagos para poder seguir operando. “Son dueños de esta avenida, prácticamente dice que todos pagan por acá”, manifestó.





