Un total de 16 menores podrán integrarse con normalidad a sus actividades escolares este año, tras superar el estrabismo, luego de mejorar significativamente su visión gracias a intervenciones especializadas realizadas en el Instituto Peruano de Oftalmología de EsSalud Piura.
Entre los beneficiados, dos adolescentes de 10 y 4 años recuperaron la calidad visual tras someterse con éxito a cirugías para corregir esta condición que afecta la alineación de los ojos y limita el desarrollo normal de la visión.
El director del Instituto Peruano de Oftalmología, en EsSalud Piura, Juan Flores, informó que solo en los dos primeros meses del año se realizaron 24 cirugías de este tipo, de las cuales 14 fueron en niños. Asimismo, destacó que durante el 2025 se logró mejorar la visión de 174 asegurados provenientes de toda la macrorregión norte.
La oftalmóloga pediatra Verónica Rizzo Laiño explicó que los beneficios de estas intervenciones son casi inmediatos. “En aproximadamente 15 días, los menores pueden reintegrarse a sus clases con una mejor coordinación visual, lo que les permite leer con mayor facilidad, concentrarse más y reducir la fatiga ocular”, informó.
VER MÁS: Médicos de EsSalud Piura extirpan tumoración quística a menor de 3 añosEl estrabismo, conocido comúnmente como “ojo desviado”, genera problemas como visión doble, dificultad para percibir profundidad y posturas inadecuadas de la cabeza para enfocar. Su corrección no solo mejora la visión binocular, sino que elimina la desviación visible, permitiendo a los menores desenvolverse con mayor seguridad.
Además del impacto clínico, los especialistas resaltaron los beneficios emocionales tras las cirugías. Muchos de estos niños son víctimas de acoso escolar, por lo que la corrección de esta condición fortalece su autoestima, seguridad personal y rendimiento académico.
Las causas del estrabismo pueden estar relacionadas con alteraciones en los músculos oculares, problemas neurológicos o factores hereditarios. En adultos, también puede asociarse a enfermedades como la diabetes o a traumatismos.
Madres agradecidas
La emoción y gratitud marcaron el alta médica de los pacientes. “Estoy muy agradecida con todo el equipo. Mi hijo va a mejorar su calidad de vida, ya no sentirá dolor ni se tropezará, podrá caminar más tranquilo”, expresó Esperanza Silvera, madre de un niño de cuatro años.
Por su parte, Vanesa Jiménez, quien viajó desde Chimbote para la atención de su hijo Fabricio, de 10 años, destacó el cambio logrado. “Allá intentaron varios tratamientos sin éxito. Ahora estudiará en el colegio Villarreal, ya no sufrirá bullying y podrá aprender mejor”, afirmó con evidente satisfacción.
Con estas intervenciones, EsSalud reafirma su compromiso de devolver no solo la visión, sino también la confianza y oportunidades a los niños de la región.





