Exhortamos a las empresas y autoridades de fiscalización a garantizar que ningún espacio de trabajo atente contra la dignidad humana. Lo ocurrido en el call center de Plaza La Luna, donde aproximadamente 800 jóvenes, trabajadores de la empresa Konecta, vieron en riesgo su salud e integridad ante condiciones térmicas extremas, constituye una vulneración inaceptable a los derechos a la vida y la seguridad.
La Defensoría exige a Sunafil una sanción ejemplar. “El trabajo debe dignificar, no deshumanizar ni poner en peligro la integridad física”.
Agrega que ante estos hechos, que evidencian una grave forma de explotación laboral, instan a las entidades competentes a impulsar acciones. “Sunafil realice una investigación exhaustiva no solo sobre las condiciones térmicas, sino también sobre posibles jornadas de trabajo inhumanas, presión laboral y falta de medidas de seguridad básicas en las instalaciones de Konecta”, indica en un comunicado.
Además recomendó aplicar las máximas multas y sanciones que la ley permita contra la empresa Konecta por la vulneración de los derechos fundamentales de los trabajadores, considerando la cantidad de afectados y la gravedad del riesgo (atentado contra la vida y la salud).
TAMBIÉN PUEDE LEER: https://diariocorreo.pe/edicion/piura/golpean-a-gestante-y-la-agreden-con-heces-en-piura-noticia/Pidió garantizar que los aproximadamente 800 jóvenes afectados reciban atención médica y psicológica continua, así como una compensación justa por el daño sufrido y los días de labor perdidos en condiciones infrahumanas.
Exigió a la empresa la implementación inmediata de sistemas de ventilación, climatización y protocolos de emergencia adecuados, bajo supervisión de la autoridad, antes de permitir la reanudación de actividades en el local.





