Viajar por el mundo haciendo lo que más te gusta debe ser el sueño de muchos. El cocinero peruano Diego Muñoz ha logrado hacer ese sueño realidad. Luego de un breve paso por la carrera de Ingeniería Industrial, la cocina se convirtió en su pasión. Viajó a Canadá a estudiar gastronomía e inmediatamente fue de los primeros puestos. Siguió París, donde acabó la carrera y luego Australia, donde trabajó por un tiempo.
En el 2012 regresó al Perú. Gastón Acurio le ofreció ser el chef principal de Astrid & Gastón, primero en Cantuarias y luego en Casa Moreyra, en la época de los grandes menús degustación, y la exigencia que esto conlleva. Con puestas en escena poderosas, e historias alrededor de nuestra cocina, como la de la migración italiana a nuestro país, donde hasta la vajilla fue diseñada especialmente por artistas locales para complementar la experiencia.
Pero Diego no es un hombre de un solo lugar, en 2016 se le presentó la oportunidad de despegar a nivel personal, ser su propio jefe, y no dudó en aprovecharla. Trece años cocinado a un nivel “ultra profesional”, como él menciona, lo llevaron a buscar alternativas. Viajó por el mundo abriendo proyectos y cocinando, llevando la alta cocina peruana a ciudades como Nueva York, Madrid, Bali, Costa Rica o Turquía. Pero Punta Hermosa es el lugar al que siempre regresa, donde está su casa, cerca al mar que tanto disfruta. Y es allí donde decidió abrir su primer restaurante en la ciudad.
Es un pequeño espacio de tan solo ocho mesas que ha sabido ganarse en este tiempo un lugar en la escena gastronómica local, y por el cual varios comensales locales van exclusivamente hasta Punta Hermosa a comer.
Es de los restaurantes favoritos de mi familia cuando visitan el balneario, y hace poco estuvimos probando la nueva carta. Diego lo define como su espacio creativo, un laboratorio gastronómico desde donde explora y celebra las riquezas culinarias del mundo.
La carta es corta, bien estructurada y hay platos del día con opciones de temporada. El producto es la estrella, y lo comprobamos en platos como las ostras con mignonette (salsa a base de vinagre y chalotas picadas finamente), o las habitas salteadas con mantequilla de chives, huevos fritos y panceta Joselito. De mis favoritos.
El ceviche es correcto y el camote que lo acompaña, perfecto. La carbonara debe ser de las mejores que he probado en la ciudad. Y créanme que es un plato que siempre solemos pedir, no solo porque me encanta, sino que a mis hijos también. Lo acompaña la focaccia de la casa, perfecta para terminar la salsa.
La pesca del día rostizada a la sartén se sirve con puré de coliflor, almendras y caldo de pollo. Un plato complejo pero sabroso. Y el pescado llega cocido al punto perfecto. La cotoletta de cerdo, es ya un clásico de la casa, suave y jugosa, no deje de probarla. Cerramos la visita con unos extraordinarios langostinos a la parrilla con mantequilla de rocoto, ajo, perejil, kale y jalapeño.
Guarden lugar para el postre, porque tienen que probar el merengue de limón y albahaca. Un postre diferente, fresco y goloso. Y la tarta tatin de manzanas de Mala, crema de vainilla y caramelo salado, muy buena.
Navegante es un faro gastronómico en Punta Hermosa, una propuesta con platos basados en el producto y el equilibrio que expresan una cocina sabrosa y llena de sutilezas. Diego Muñoz y su equipo presentan elaboraciones que resumen técnica, estética, limpieza, delicadeza… y lo que es más importante, mucho sabor. El equipo de cocina está a cargo de Lucas Toxverdt y Ramiro González, y el servicio de sala es cálido y atento. Sin duda un lugar al que uno siempre quiere volver.
Es importante mencionar que la carta de barra ha sido elaborada por Luis Flores, y tienen una cava/tienda donde presenta una interesante selección de vinos que irá cambiando y que pueden comprar para llevar.
Cerramos esta columna contándoles que este verano 2026, habrá un encuentro de cocinas amigas en el restaurante llamado ¨Cercanías¨. Una invitada por mes, tres fechas. Y comienza este 22 de enero con Mayra Flores, de Shizen. Los cócteles estarán a cargo de Luis Flores y la selección de vinos la hará Diego Cruz. Hagan sus reservas con tiempo.
Navegante
José Gálvez 233 Punta Hermosa, Lima.Miércoles a sábado de 1pm a 10.30pmDomingos de 1pm a 6pmReservas: navegante.mesa247.pe/reservas/navegante@navegante.rest





