“Nobu tiene una propuesta que parte de la cocina japonesa, a la que se le suman guiños locales, referencias peruanas y sabores del mundo”, escribe Jimena Agois.
“Nobu tiene una propuesta que parte de la cocina japonesa, a la que se le suman guiños locales, referencias peruanas y sabores del mundo”, escribe Jimena Agois.

Después de catorce años vuelvo a caminar por la playa de la Concha en San Sebastián, la ciudad más turística del golfo de Vizcaya en el verde y montañoso País Vasco de España, uno de nuestros destinos favoritos cuando vivíamos por acá, a donde siempre traíamos amigos y familiares, y al que siempre nos alegra volver.

Esta vez regresamos por sólo una noche y el lugar elegido para alojarnos ha sido Nobu Hotel. No es casualidad que esta ciudad y Nobu se hayan encontrado, todos conocemos la pasión por la gastronomía de su fundador, uno de los creadores del legendario Matsuei en Lima, y gran promotor de la cocina japonesa y fusión en el mundo. También sabemos de la vinculación al mundo del cine que uno de sus socios tiene; sí amigos, Robert De Niro ostenta entre sus grandes logros un Premio Donostia del Festival de Cine de San Sebastián. Por ello era cuestión de tiempo, y hace tres años abrió sus puertas, ubicado en el que fuera el antiguo Palacio Vista Eder (1912), en un lugar único frente a la famosa bahía de la Concha, el tercer hotel cinco estrellas de la ciudad, y un destino que teníamos que vivir en primera persona.

Este espacio que ha sabido integrar el impresionante paisaje marítimo de la zona con su notable oferta gastronómica, su pasión por el detalle y el interiorismo de inspiración oriental que tanto lo caracterizan. La fusión entre Japón y el País Vasco se nota desde que uno llega y ve la fachada del hotel, y aunque la estética histórica del palacio se mantiene intacta, en su interior los visitantes son trasladados a las raíces de la concepción de Nobu con su decoración oriental contemporánea. La cadena actualmente cuenta con cuatro hoteles en España (Ibiza, Barcelona, Marbella y San Sebastián) y siguen creciendo de forma imparable, siendo Madrid el próximo destino en el país que abrirá sus puertas.

Es importante mencionar que todos estos lugares son concebidos no sólo como alojamientos, sino como espacios de diseño en el que se combinan la belleza de cada una de las ciudades donde están ubicados con la sencillez oriental, brindando a cada lugar características propias y con mucha esencia local. Las habitaciones son amplias y cómodas, de las mejores camas que he probado últimamente; y ni qué decir de la ducha, uno de los detalles en los que siempre me fijo cuando visito un hotel, porque no hay nada como una buena ducha caliente al llegar después de un día largo, para descansar. Esta vez elegimos una habitación con terraza, desde donde pudimos disfrutar de la exclusiva vista.

Pero no podemos hablar de este lugar sin hablar de su gastronomía. Ya que como muchos bien saben Nobu Matsuhisa es un cocinero reconocido a nivel mundial. Él denomina su cocina, en una entrevista con el periodista español Pau Arenos, como “Nobu Style” ¿Y cuál es ese estilo? “Usar buenos productos, cocinar simple y con el corazón y la pasión”, cuenta Pau en su libro “Nadar con Atunes”. Lo cierto es que en sus restaurantes, Nobu tiene una propuesta parte de la cocina japonesa, a la que se le suman guiños locales, referencias peruanas y sabores del mundo. El restaurante está abierto también a clientes que no se alojan en el hotel, por ello es usual encontrarlo lleno, y tener que reservar para hallar un espacio. Sashimi, nigiris y makis son algunas de las opciones de sushi donde uno puede disfrutar del producto local de primera calidad. Hay una hermosa barra donde uno puede ver al itamae preparar cada uno de los platos elegidos. El resto de la carta está hecha para compartir y disfrutar al centro de la mesa con platos como tiraditos, ceviche de bogavante (familia de la langosta) servido en cogollo de lechuga, hamachi jalapeño -finas láminas de pescado fresco con salsa ponzu, yuzu, ajo y rodajas de jalapeño para el toque picante- o el arroz crujiente con akami picante. Hay también una fresca ensalada de bogavante y limón picante.

En los fondos está el clásico bacalao negro con miso, uno de los platos estrellas de Nobu, que si no han probado, recomendamos hacerlo. El pescado está cocido a la perfección y la salsa es ligeramente dulce y baña por completo el pescado. Logrando un plato elegante y sabroso. Nosotros probamos también la pasta de calamar, otro de los platos insignia del cocinero japonés, donde se sustituye la pasta tradicional por calamar cortado en espirales simulando una especie de rigatoni, se saltea con mantequilla, láminas de ají, espárragos verdes y setas shinaji, finalizando con salsa de soja y sake. Cerramos la parte salada con unos generosos dumplings de wagyu y los tacos de akami con miso deshidratado. Un bocado crujiente y con un toque preciso de wasabi para el punto picante.

No deje de probar los cócteles de autor en la terraza. Es una de las vistas más hermosas de la ciudad. Hay un extenso e interesante menú de sakes, donde podrá aprender un poco más de la cultura nipona a través de su cocina. Y tampoco dejen de probar los desayunos. Otra de las grandes experiencias de este espacio: los huevos benedictinos incluyen cangrejo, tofu, espinacas y una salsa bearnaise de shiso.

Sin duda una experiencia inolvidable, con una gastronomía única y sabrosa. Pasar unos días en este encantador hotel es sentir el inigualable estilo de vida donostiarra, donde se disfrutan de principio a fin los pequeños placeres de la vida. No se lo pierda.

Datos

  • https://www.nobuhotels.com/san-sebastian/es/
  • Reservas: https://www.sevenrooms.com/reservations/nobusansebastian

Nobu Terrace está abierta todos los días de 12h a 00h, y la entrada es libre.

@nobusansebastian

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