Sale el sol y automáticamente los limeños salimos a las calles. A diferencia de otras ciudades donde los restaurantes invaden las calles, como París, en Lima, son contados los restaurantes que tienen atractivas terrazas donde disfrutar de buenas vistas y las calles de nuestra ciudad. El verano ya está acá, y en esta nota les dejamos algunas opciones dónde disfrutar de las mejores terrazas de la ciudad con buena comida y bebida.
El Muelle de La Rosa Náutica (@larosanautica). Este emblemático restaurante sobre el mar tiene una de las vistas más hermosas de la ciudad y de todo el acantilado de Miraflores. Elegante y con encanto, han colocado mesas en el muelle para disfrutar de buena coctelería, comida y las vistas. Un plan que no pueden perderse. Ahora la cocina está a cargo de Pedro Miguel Schiaffino, quien ha actualizado la carta poniendo especial foco en el producto. Se pueden realizar eventos, y tienen una terraza privada atrás que se puede reservar para mesas largas que buscan celebrar un evento especial.
Awa (awa.LIMA). Este restaurante de sabores de la selva con toques locales, a cargo de Aldo Yaranga, sorprende este verano adaptando una simpática terraza en la entrada del local, perfecta para los almuerzos de verano. En esta primera edición, han invitado a Ricardo Ehni y Fiorella Larrea, chef y head bartender del restaurante Tragaluz del Belmond Miraflores Park para diseñar una carta especial junto a Aldo. Habrá productos de mar, parrilla, entradas frías, cócteles y vinos por copa. La fecha, este 14 de enero desde las 12.30pm hasta las 4pm. Reserven con tiempo.
Tragaluz (@tragaluzperu. Acaba de rediseñar su terraza y la fachada del hotel, y podemos decir que es una de las terrazas más atractivas de la ciudad. Con una vista impresionante al parque Domodossola y al malecón de Miraflores, el restaurante del hotel Belmond Miraflores Park tiene una amplia terraza donde se puede disfrutar de lo mejor de la coctelería local y una amplia selección de platos y piqueos con sabor peruano. Si buscan una mejor vista, la vista del último piso del hotel les encantará.
JIRÓN DOMEYER EN BARRANCO. Esta calle en el corazón de Barranco cuenta con una variedad de locales que han logrado sacar sus mesas a la calle y ofrecer sus propuestas con un ambiente agradable y lleno de vida. Desde Isolina con su propuesta criolla, Siete con cocina de autor, Alanya y sus perfectos y sabrosos pasteles, Casa Lola y su propuesta saludable, Demo y su cafetería de barrio, Awicha y su cocina peruana de autor, o Japonesa y un correcto nikkei. Domeyer ha sabido ganarse el corazón del barrio y de los visitantes del distrito, perfecta para cuando se anda en búsqueda de algo para comer y quiere dejarse llevar por lo que le provoque en ese momento. Más distritos deberían apostar por calles así.
PASEO BEGONIAS. Uno de los puntos gastronómicos más atractivos de San Isidro. Cuenta con tres nuevas aperturas que están dando la hora a la zona. Primero Popurrí, un amplio y versátil food hall con más de mil metros cuadrados, con la propuesta de siete cocineros locales (Hajime Kasuga, Palmiro Ocampo, Christian Bravo, Flavio Solorzano, entre otros). Abren desde el desayuno hasta cerrar el día con un cóctel. Perfecto para todos los gustos. Sigue Casa Sarao, impulsado por Jorge Muñoz, trae los sabores y ambiente de España. Ofrece una entretenida hora del vermut, cerveza de caño y una mesa que se llena de arroces, croquetas, ensaladas, pescados a la brasa y más. Cierra Melt, un diner gringo que apuesta por una carta que va del café con croissants, los mixtos y panqueques por la mañana; los bagels, macarronis de huancaína con lomo saltado, waffles con fried chicken y maple al mediodía; y por la noche, las hamburguesas y los cortes de carne.
CALA (@calarestaurantelounge). La terraza favorita de muchos, es un clásico para quienes buscan algo fresco y contemporáneo; o para aquellos que quieren un buen cóctel mientras disfrutan del sunset. Por la noche el espacio tiene muy buen ambiente y excelente música de fondo. Un ambiente ideal para cerrar el día.
La 73 (@la73_barranco)
Su terraza tiene un gran ambiente y una atención de lujo. La carta es ya un clásico en Barranco, con varios piqueos y una pizarrita que cambia mes a mes. Ofrece una serie de cócteles de autor muy buenos, como el Tía Teresa, hecho a base de Ron Santa Teresa 12 años, jarabe de especias, Vermouth Dry y toques de limón.





