“Hay una intención de pretender generar inestabilidad y alterar un proceso electoral que se encuentra en curso, que debe ser imparcial y transparente”, esta fue la frase que repitió constantemente el presidente José Jerí en un intento por justificar las reuniones secretas que mantuvo con empresarios chinos fuera de Palacio de Gobierno.
Sin embargo, pese a los esfuerzos del mandatario para convencer a los congresistas presentes en la Comisión de Fiscalización de que no cometió un hecho irregular, no logró su objetivo.
Lo cierto es que el ánimo para censurar a Jerí como presidente del Congreso y en consecuencia, como presidente encargado de la República, toma más fuerza en el ahora denominado Caso ´Chifagate´.
Y es que la bancada de Renovación Popular, grupo que no tenía una postura definida, inició con la recolección de firmas para presentar una moción de censura al igual que sus colegas de izquierda, pero en paralelo, recogen firmas para se convoque a un pleno extraordinario para debatir y votar el tema.

ESFUERZOS
El presidente José Jerí llegó al promediar las 2 de la tarde al Congreso.
Durante los primeros minutos de su exposición, explicó que la visita al chifa de Zhigua Yang el 26 de diciembre del año pasado, se dio en un contexto no planificado.
“Esta cena no fue organizada, fue un encuentro circunstancial con el dueño del lugar al que fui acompañado del ministro del Interior (Vicente Tiburcio) y de mi escolta”, sostuvo.
Desde su punto de vista, se ha pretendido distorsionar una actividad común que realiza algunas veces, con hechos irregulares o ilícitos.
“No le he mentido al país, no hice ningún acto irregular. Hay una intencionalidad de querer perjudicar y generar inestabilidad, de alterar un proceso electoral que se encuentra en curso, un proceso que debe ser imparcial y transparente”, afirmó.

En otro momento, el mandatario precisó que en la cena no solo se conversó sobre el Día de la Amistad Perú - China, sino también sobre una invitación que le hicieron para viajar a China.
Además, cuestionó que se haya difundido información sobre esa visita, pero no las que hizo los días 3 y 9 de diciembre del año pasado.
Sobre la visita que realizó a la Market Capon, propiedad del empresario chino Zhigua Yang, el presidente Jerí mencionó que no era la primera vez que asistía. Sin embargo, no logró identificar que el local se encontraba clausurado.
Según el jefe de Estado, se apersonó a la tienda a comprar productos, entre estos, caramelos chinos y cuadros.
Más adelante, precisaría que los cuadros que se llevó estarían valorizados entre 100 y 250 soles.
Y que si bien él tenía la intención de pagarlos, Zhigua Yang “tuvo una gentileza con él”.
“Hay un ánimo de distorsión. Hay un ánimo manipulador de la información y tener un presidente que rompa la imparcialidad”, apuntó.
Por la noche, el mandatario ofreció una conferencia de prensa desde Palacio para ampliar algunos puntos.
Allí relató que la llamada que realizó ofuscado desde la tienda del empresario chino fue a Johanna.
De acuerdo con información de Transparencia, se referiría a Johanna Ocampo Santos, quien se desempeña como secretaría de Comunicación Estratégica y Prensa de la Secretaría de Comunicación Estratégica y Prensa del Despacho Presidencial.
Según indicó, estaba molesto porque había grabado videos en el Instituto Peruanos del Deporte (IPD) para promocionar actividades de verano. Sin embargo, le avisaron que se podían difundir los videos porque se vulneraría la publicidad estatal.
Además, dejó entrever que ya no tendría el registro de la llamada en su teléfono, porque al realizar y recibir tantas llamadas, algunas comunicaciones se borran.

NO LE CREEN
La Comisión de Fiscalización tuvo una inusual presencia de legisladores ante la visita de Jerí, quienes aprovecharon para increparle por sus reuniones secretas con empresarios chinos.
Tras escuchar su explicación, Sigrid Bazán (Bloque Democrático Popular), consideró que ningún integrante del Congreso podría creerle.
“No considero a mis colegas tan tontos para pensar que uno va a comprar a un local clausurado, a comprar caramelos chinos y luego ese local reabre dos días después. No nos considero a ninguno estúpidos”, dijo.
En un sentido similar se pronunció Segundo Montalvo (Perú Libre).
“Lo que ha manifestado no lo cree ni un niño. Si quiere ser millonario, que se dedique a hacer negocios”, le recomendó.

“Hasta su propio partido no lo respalda. Le pido que de un paso al costado, que renuncie o las fuerzas políticas tendrán que sacarlo”, fue el mensaje que le dio Roberto Sánchez (Juntos por el Perú).
Mientras que Jaime Quito (Bancada Socialista) también pidió su salida.
“Debió haber venido con su carta de renuncia y no querer tomar de tontos a la población”, dijo.
Su colega de bancada, Alex Flores, también cuestionó al presidente Jerí: “Lo que ha dicho no convence a nadie, que fue a comprar caramelos, eso no es creíble. Lo que tiene que hacer el Congreso es censurarlo”.
Por su parte, el congresista Edward Málaga recordó que durante su presentación, Jerí habló constantemente de que con su salida se busca perjudicar el proceso electoral, por ese motivo, pidió que explique cómo sería posible.
“El Perú ha sobrevivido a múltiples vacancias, creo que la teoría de la inestabilidad no se sostiene, ¿cómo es que su caída va a sumir al país en el caos y llevarnos a una desestabilización?”, cuestionó.
Sobre este último punto, el presidente Jerí respondió que él no está postulando para las Elecciones Generales 2026, porque tiene como deber garantizar la transparencia y asegurar los recursos para que los comicios se desarrollen de forma adecuada, con imparcialidad y neutralidad. Sin embargo, el mandatario olvidó mencionar que hay 42 congresistas que no irán a la reelección, es decir, que podrían asumir en su reemplazo.

NARANJAS
La postura de Fuerza Popular (FP) se evidenció durante la sesión en la Comisión de Fiscalización.
Lejos de cuestionar las revelaciones de las reuniones secretas de Jerí con empresarios chinos, los legisladores naranjas se enfocaron en que el sector de la izquierda, que ahora promueve la censura, no hizo lo mismo cuando estalló el denominado Caso Sarratea, espacio en el distrito de Breña en el que Pedro Castillo tenía encuentros con diferentes personajes.
“Yo no escuché a quienes fueron ministros de Pedro Castillo hacer pedidos para que renuncie. Cuando escucho a algunos que tienen una doble moral, eso es absolutamente lamentable”, dijo Patricia Juárez.
Desde su punto de vista, hay un aprovechamiento político, pues se quiere tener nuevamente a un Francisco Sagasti en el poder.






