Un análisis de Videnza advierte que las iniciativas sobre pensiones universales y el incremento de la remuneración mínima vital tendrían un fuerte impacto fiscal, presupuestal y en el empleo formal.
Un análisis de Videnza advierte que las iniciativas sobre pensiones universales y el incremento de la remuneración mínima vital tendrían un fuerte impacto fiscal, presupuestal y en el empleo formal.

Las propuestas económicas planteadas por algunos candidatos presidenciales para las Elecciones Generales 2026 han encendido el debate sobre su viabilidad fiscal y su impacto en el empleo formal. Un análisis elaborado por Videnza Consultores pone bajo la lupa dos de estas iniciativas: la pensión universal para adultos mayores y el incremento del sueldo mínimo.

Pensión de S/ 5.000 para mayores de 65 años

El candidato presidencial José Luna Gálvez de Podemos Perú, ha planteado otorgar una pensión mensual de S/ 5.000 a todos los ciudadanos mayores de 65 años, incluidos aquellos que ya cuentan con jubilación o ingresos formales.

De acuerdo con el análisis de Videnza, esta propuesta implicaría un gasto anual aproximado de S/ 186 mil millones, lo que representaría alrededor del 72 % del presupuesto público proyectado para 2026, estimado en S/ 257 mil millones.

Actualmente, la pensión promedio en el país bordea los S/ 650. Bajo este escenario, el Estado tendría que asumir un costo fiscal que haría inviable la sostenibilidad de otras funciones esenciales, como educación, salud, seguridad ciudadana, infraestructura y pago de la deuda pública.

De aplicarse esta medida, el presupuesto nacional quedaría casi totalmente concentrado en el pago de pensiones, comprometiendo la operatividad del Estado.

Aumento del sueldo mínimo y su impacto en el empleo formal

Por otro lado, el candidato Ronald Atencio, de la Alianza Venceremos, propone elevar la Remuneración Mínima Vital (RMV) de S/ 1.130 a S/ 1.800, un incremento cercano al 59 %.

Según el análisis de Videnza, esta medida tendría un impacto directo en el empleo formal, especialmente en las micro y pequeñas empresas. El aumento del costo laboral podría provocar una reducción de hasta 25 % del empleo formal, al encarecer significativamente la contratación.

Además, el estudio señala que un incremento abrupto del salario mínimo no garantiza mejoras en la productividad, y podría generar mayores niveles de informalidad, afectar la competitividad empresarial e incrementar presiones inflacionarias.

Conclusión del análisis

Videnza advierte que, si bien ambas propuestas buscan atender demandas sociales legítimas, carecen de sustento técnico y financiero en su formulación actual. En ese sentido, el análisis concluye que estas iniciativas, de implementarse sin ajustes, podrían generar desequilibrios fiscales severos y efectos adversos en el mercado laboral.