Durante su visita a Huancayo, el candidato de Renovación Popular anunció que Lima dejaría de ser capital, pero eludió sustentar la propuesta y centró su discurso en confrontaciones políticas.

En un mitin realizado en Huancayo, el candidato presidencial Rafael López Aliaga anunció que Lima dejaría de ser la capital del país y que Junín asumiría ese rol, asegurando que la propuesta forma parte de su plan de gobierno. Sin embargo, no presentó detalles técnicos ni administrativos sobre cómo se ejecutaría el traslado.

La declaración generó una inmediata reacción del prófugo Vladimir Cerrón, quien a través de redes sociales descalificó duramente al exalcalde de Lima, tildándolo de demagogo y cuestionando la viabilidad de su anuncio, lo que desató un cruce de ataques entre ambos líderes políticos.

La tensión se trasladó a una conferencia de prensa, cuando una periodista de Huancayo consultó a López Aliaga sobre la implementación real de la propuesta y sobre los dichos de Cerrón. El candidato evitó responder el fondo de la pregunta, adoptó una postura defensiva y enfocó su respuesta en descalificar tanto a Cerrón como a la comunicadora.

En el mismo espacio, la candidata al Congreso por Lima, Norma Yarrow, rechazó que existan leyes “procrimen” impulsadas por el Parlamento y apuntó contra Perú Libre por su control en comisiones clave como Justicia y Educación. Además, cuestionó los acuerdos políticos entre Perú Libre y Fuerza Popular, y criticó el rol de los colaboradores eficaces en los casos de corrupción.