Los cambios repentinos de altitud, la exposición prolongada al sol y el consumo de alimentos o agua contaminados pueden afectar la salud durante el feriado largo. Un especialista explica cómo reconocer las señales de alarma.
Los cambios repentinos de altitud, la exposición prolongada al sol y el consumo de alimentos o agua contaminados pueden afectar la salud durante el feriado largo. Un especialista explica cómo reconocer las señales de alarma.

Las Fiestas Patrias representan una de las temporadas de mayor desplazamiento interno en el Perú. Durante estos días, numerosas personas viajan hacia destinos con condiciones de altitud, temperatura y saneamiento diferentes a las de su lugar de origen.

El médico general Ernesto Ramírez, de Sanitas Consultorios Médicos, explicó que el mal de altura, la diarrea del viajero y las enfermedades relacionadas con el calor son afecciones frecuentes durante los viajes.

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“En esta temporada vemos con mayor frecuencia estos problemas porque muchas personas viajan sin una preparación adecuada. Con medidas sencillas de prevención y un botiquín básico, es posible disfrutar el feriado sin poner en riesgo la salud”, señaló Ramírez.

Los viajeros que llegan a ciudades ubicadas por encima de los 2500 metros sobre el nivel del mar pueden desarrollar mal de altura. El riesgo aumenta cuando el ascenso se realiza rápidamente y el organismo no dispone de tiempo suficiente para aclimatarse.

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Soroche: qué hacer al llegar a una zona de altura

El soroche o mal agudo de montaña puede aparecer después de trasladarse desde una ciudad de la costa hacia un destino de la sierra. Los síntomas iniciales suelen incluir dolor de cabeza, cansancio, mareos, náuseas y dificultad para dormir.

Ramírez recomendó descansar durante las primeras horas, evitar caminatas o ejercicios intensos el día de la llegada, consumir alimentos ligeros y beber líquidos con regularidad.

Cuando se presentan náuseas o vómitos frecuentes, la persona debe hidratarse con pequeños sorbos y solicitar una evaluación médica si las molestias no disminuyen.

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¿Cuándo el mal de altura es una emergencia?

La dificultad para respirar incluso estando en reposo, la confusión, la pérdida de coordinación y la alteración del estado de conciencia son señales de alarma.

Estos síntomas pueden estar relacionados con complicaciones graves, como edema pulmonar o cerebral de altura. Ante su aparición, se requiere atención médica inmediata y, cuando sea posible, el descenso hacia una zona de menor altitud.

El especialista remarcó que los medicamentos para prevenir o tratar el soroche no deben utilizarse sin orientación profesional, especialmente en personas con enfermedades preexistentes.

Golpe de calor: señales que no deben ignorarse

Los viajeros que visitan playas, ciudades cálidas o zonas de selva pueden estar expuestos a cuadros relacionados con el calor, principalmente cuando permanecen mucho tiempo bajo el sol y no consumen suficiente agua.

La sudoración intensa, el cansancio, el dolor de cabeza, los mareos y la sed pueden advertir agotamiento por calor o deshidratación. Ante estas señales, la persona debe suspender la actividad, trasladarse a un lugar fresco y beber líquidos de manera progresiva.

Durante recorridos prolongados en automóvil o bus, se recomienda mantener una ventilación adecuada, realizar paradas en lugares con sombra y llevar agua disponible.

Confusión y temperatura elevada requieren atención urgente

La piel muy caliente, la confusión, la somnolencia, la pérdida de conciencia o una temperatura corporal elevada pueden indicar un golpe de calor, una emergencia que requiere atención inmediata.

Mientras llega la ayuda, la persona debe ser trasladada a un espacio fresco, retirarse el exceso de ropa y aplicarse paños húmedos o agua fresca sobre la piel. No se debe retrasar el traslado a un establecimiento de salud.

Diarrea del viajero y riesgo de deshidratación

Probar nuevos platos forma parte de la experiencia turística, pero consumir alimentos o agua contaminados puede provocar diarrea, cólicos, náuseas y vómitos.

Para reducir el riesgo, Ramírez aconsejó comer en establecimientos que mantengan condiciones visibles de higiene, consumir agua segura, lavarse las manos con frecuencia y evitar alimentos que hayan permanecido expuestos a temperatura ambiente.

La boca seca, los mareos, la sed intensa y la disminución de la orina pueden indicar deshidratación. En estos casos, se recomienda utilizar sales de rehidratación oral preparadas con agua embotellada, hervida o previamente tratada.

Fiebre o sangre en las deposiciones son señales de alarma

La presencia de sangre en las deposiciones, fiebre alta, vómitos persistentes, dolor abdominal intenso o incapacidad para beber líquidos requiere una evaluación médica.

El especialista pidió evitar la automedicación con antibióticos o antidiarreicos. El tratamiento depende de la causa y de las condiciones particulares del paciente.

La deshidratación constituye una de las principales complicaciones de la diarrea aguda, especialmente entre niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

¿Qué debe contener el botiquín de viaje?

Ramírez recomendó preparar un botiquín básico antes de salir. Este debe incluir los medicamentos de uso habitual, en cantidad suficiente para todo el viaje, y sus respectivas indicaciones médicas.

También es aconsejable llevar:

  • Sales de rehidratación oral.
  • Termómetro.
  • Protector solar.
  • Repelente de insectos.
  • Alcohol en gel.
  • Gasas y curitas.
  • Información sobre centros de salud cercanos al destino.

“Una atención oportuna puede prevenir complicaciones durante el viaje. Si aparecen fiebre persistente o malestar, lo recomendable es acudir a un centro de salud y evitar la automedicación”, concluyó el médico.