César Angeles Caballero, natural de Áncash, pero que se afincó en Ica, es uno de los investigadores, ensayistas y críticos más importantes de la literatura peruana; gran parte de su interés lo dedicó al estudio de las expresiones literarias de varios departamentos o regiones del país, como lo constituyen sus investigaciones sobre la literatura de Áncash, Tacna, Ayacucho, Ica, Pasco, Callao.
También, como resultado de su permanencia en Ica, como rector de la Universidad Nacional San Luis Gonzaga, estudió exhaustivamente la leyenda sobre la Huacachina. Como pocos académicos, consideraba que toda autoridad universitaria debe ser ejemplo y paradigma de investigador dedicado especialmente al área de su especialidad; de lo contrario, su autoridad carece de sustento teórico e intelectual.
Precisamente, entre sus trabajos más serios, exhaustivos y rigurosos, resultado de su residencia en Ica, destacan tres importantes ensayos sobre el pisco, cuyo día celebratorio es el primer sábado de febrero. Esos trabajos son: “Peruanidad del pisco”, “La vendimia” y “Diccionario de Pisco”.
Seguramente debe haber otras investigaciones igualmente meritorias; pero aquí citamos los libros que el propio autor nos entregó personalmente, los mismos que revelan una autoridad con riguroso dominio sobre el tema, tratado con rigor intelectual resultado de su compenetración con el tema y su trascendente rol peruanista y magisterial sobre uno de los valores que más identifican y distinguen a la sociedad peruana.
TEMAS PRINCIPALES
Específicamente, Angeles Caballero dedica particular y exhaustiva atención a temas tan importantes relacionados con nuestra bebida nacional, como los siguientes: Origen del pisco, El pisco en la cultura peruana, La vendimia, Diccionario del Pisco, El pisco y la literatura peruana, Cocteles pisqueros y Geografía legislativa del pisco. Precisamente en la introducción de su ensayo “Peruanidad del pisco” señala con absoluta convicción:
“La peruanidad del pisco es irrefutable y consustancial a nuestra propia nacionalidad. En verdad, no requiere prueba alguna su origen peruano, porque no se trata de ofrecer llanos alegatos jurídicos, ni el uso de argumentos lacrimosos en defensa de sus fueros. Pero sí es necesario reafirmar que, cuando se pretende sin base alguna tomar una denominación histórica y legendaria peruana, debemos aclarar simplemente que esas pretensiones son absurdas”.
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ORIGEN Y PERUANIDAD DEL PISCO
La peruanidad del pisco, según Angeles Caballero, puede demostrarse con múltiples y diversas pruebas; de las cuales destaca la que se relaciona con la base primordial de la historia de la palabra respectiva; es decir, el vocablo “Pisco”, que se sustenta en cuatro causas primordiales y fundamentales:
Desde el punto de vista étnico o racial, en la zona geográfica de Paracas se desarrolló una casta especial de ceramistas o alfareros, entre los cuales destacaban los piskos, dedicados a la elaboración de hermosos objetos, ceramios, recipientes de forma cónica, utilizados para depositar o portar diversos líquidos. Esos recipientes cónicos se utilizaron para guardar y conservar el pisco producido en el soledoso valle de Ica.
Desde el punto de vista zoológico, en Ica siempre existió abundancia de aves y avecillas, genéricamente designadas con el nombre de “piskos”, como lo recogieron los propios cronistas en sus obras.
Otra causa se relaciona con la toponimia; es decir, con los nombres propios de determinado lugar o región. Entonces es inmemorial en el puerto, ciudad y región o departamento de Ica, varios lugares que tomaron su nombre, tanto de los alfareros o ceramistas paracas, como de las abundantes avecillas que surca el cielo de tan típica región, como lo registran diversos cronistas: Miguel Cabello de Balboa, Felipe Huamán Poma de Ayala, Inca Garcilaso de la Vega, Esteban de Terralla y Landa, Juan Antonio Suardo, entre otros.
La cuarta causa se relaciona con la actividad industrial: con el nombre de pisco se designa también la botija que originariamente se confeccionó para contener dicho aguardiente de uva elaborado en Pisco e Ica; pero, por otro lado, se designa con el nombre de pisco al aguardiente de uva que se conserva en botijas de arcilla llamadas precisamente “pisco” y que se elabora específicamente en los valles de Ica y Pisco. El origen de esta denominación proviene del siglo XVIII.
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DICCIONARIO DEL PISCO
Por otro lado, a manera de ejemplo, citamos alguna muestra léxica relacionada con la palabra pisco, y que el investigador y ensayista Angeles Caballero registra en su exhaustivo ensayo “Diccionario del pisco”:
Aguadillo: costumbre de beber pisco o cachina durante la poda de los parrales. Alambique: aparato donde se destila el pisco; también se llama falka, en la que se elabora excelente pisco, porque su bóveda es de concreto con azúcar y cal. Banana del abuelo: pisco puro, plátano, oporto del abuelo, jarabe de goma, jarabe de granadina, hielo. Beatriz: pisco, jarabe de granadina, crema de leche, canela y crema de cacao. Botija: legendario recipiente de arcilla utilizado para conservar el pisco. La primera botija data del año 1590 y la fabricó en Ica Juan Sánchez.
Otras palabras relacionadas son: Caballazo: beber pisco de su misma botella; Caballo negro: pisco puro, crema de cacao, cerveza negra, algarrobina; Catador: persona entendida que prueba la buena calidad del pisco a través de cuatro diferentes evaluaciones que prueban las características del legítimo pisco; Chivato: pisco de pésima calidad; Fresco verano: pisco puro, menta dulce, rodaja de limón, hielo picado.
CONCLUSIONES SOBRE LA PALABRA “PISCO”
Finalmente, de acuerdo con el notable investigador y escritor mencionado, la palabra “Pisco” se relaciona con siete significados:
Casa o clase de ceramista o alfarero de la antigua cultura Paracas; Pájaro o avecilla típica de Ica; Puerto principal de Ica; Botija de arcilla; Aguardiente de uva; Apellido: Pisco, Piscoya; y Topónimo: nombre de lugar.





