Durante tres semestres de la década del 80 fui Profesor Visitante de Literatura Americana y Española en la Universidad Dan Kook de Seúl (campus de Cheonán) Corea del Sur. Tal circunstancia me ha permitió un cierto conocimiento más o menos directo de la sociedad, la cultura y la literatura de esa importante nación, de la misma que, cuando nos ha sido posible hemos difundido o comentado determinados aspectos, que ahora adquieren un significado especial por el otorgamiento del Premio Nobel de Literatura correspondiente a 2024 a la extraordinaria escritora Han Kang.
En realidad, antes de tal hecho consagratorio se comentaba ya que el máximo galardón en cualquier año debería corresponder a un escritor surcoreano, que exhibe también notables nombres. Esta vez el premio no ha sido para un poeta, sino para una narradora. En buena hora y nos llena de regocijo.
En realidad, aparte de sus propios méritos personales, el otorgamiento del Nobel hay que entenderlo también como el justo reconocimiento a una vigorosa cultura y literatura plasmada por excelentes poetas, narradores, dramaturgos y ensayistas. Es explicable, entonces, nuestra sincera adhesión y celebración por el extraordinario acontecimiento mundial.
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TRAYECTORIA LITERARIA
Profesora de Literatura, la autora nació en la provincia de Gwangju en 1970; la escritora ejerció la docencia en el Departamento de Escritura Creativa del Instituto de las Artes de Seúl; es decir, su actividad cultural e intelectual siempre ha estado en contacto directo con el lenguaje y la literatura.
En su producción literaria podemos mencionar las siguientes obras y distinciones: “Actos humanos” (Premio Manhae de Literatura de Corea, así como Premio Malaparte, de Italia, 1917); “Blanco” (finalista del Premio Booker Internacional, 2018); “Imposible decir adiós” (Premio Médicis Extranjero 2023), Premio Random House, 1924).
Entre los diversos galardones que ha recibido mencionamos: Yi Sang, Premio Artista Joven del Año, 25° Premio de novela coreana, Premio de Literatura Dong Ri y, sobre todo, el consagratorio y universal Premio Nobel de Literatura 2024.
LA VEGETARIANA
Sin duda, su novela más importante y conocida, desarrolla el tema de una esposa diligente, dedicada, honesta y discreta que siempre deseó su esposo. En realidad, sin algún atractivo en particular; menos, con algún defecto distintivo y visible, la diligentes y honesta esposa cumple sus funciones primordiales, de manera que su matrimonio se desenvuelve en un ambiente tranquilo.
Sin embargo, de pronto, a raíz de ciertas pesadillas inexplicables, terribles y brutales, empieza a despertarse por las noches, de manera que es impulsada a detestar toda clase de carnes, por lo que incluso las arroja las que guarda en el frigorífico; además, a partir de tal circunstancia implanta un nuevo régimen alimenticio, exclusivamente vegetariano, que su esposo acepta sorprendido y resignado, pero sin protestar.
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A partir de este hecho insólito se suceden otros acontecimientos explicables por la búsqueda de una alimentación y de una vida pura, que elimina todo posible consumo de carnes. El régimen vegetariano se impone como costumbre alimenticia exclusivo en el joven hogar; todo se hace en casa conforme a los deseos de la mujer que, también va perdiendo su propio atractivo personal.
Pero el desconcierto no es solo para su esposo, sino también para las amistades, familiares y el propio padre, claro representante de la idiosincrasia coreana tradicional, adicto incluso al consumo de carne de perro, en una actitud que cada vez se va superando.
En realidad, ambientada en la sociedad tradicional de Corea del Sur, esta novela es una especie de cuestionamiento de ancestrales usos, concepciones y costumbres, así como un mensaje de liberación de la tradicional dependencia de la mujer, muchas veces en condiciones de dependencia y sometimiento al hombre y a la autoridad mediante mecanismos rígidos. Entre esos lazos supervivientes se explican, por ejemplo, el mayorazgo, es decir, los derechos y privilegios del hijo mayor e incluso la aprobación de las madres con respecto a sus futuras nueras, por lo que todavía sobrevive el derecho de la futura suegra de aprobar o desaprobar a sus posibles nueras; la jerarquización social en relación con las funciones y cargos; la separación de jóvenes y adultos en las relaciones o actividades sociales.
Naturalmente, la sociedad coreana contemporánea vive y experimenta nuevos y trascendentales cambios en sus usos y costumbres. En ese conjunto, “La vegetariana” es un símbolo de esos cambios en los anhelos y luchas de liberación de las mujeres dependientes y sometidas.
Mostrar esa realidad elevó al primer plano de la atención literaria mundial a la escritora Han Kang.
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LA OPINIÓN DE LA CRÍTICA
El reconocimiento a la singular novela y a su autora no se han hecho esperar. Algunos juicios de mundo académico y literario son los siguientes:
Para el crítico del diario El País, Berna González Harbour: “Han Kang es una de las escritoras más sublimes que pueblan el escenario contemporáneo. La vegetariana es un asfixiante retrato del aislamiento en el que puede sumergirse una persona a cambiar sin permiso de los demás”.
Para Michele Filgte, de Los Ángeles, Times: “Han Kang transforma la desgastada idea de la desconexión entre cuerpo y mente en algo fresco y sustancial”.
Para la crítica Gaby Martínez: “Energía y emoción se funden naturalmente para integrar la sustancia de ese hálito inexpresable que una vez decidimos llamar vida, y cuyas esencias se recogen en este libro que resistirá el paso de los años”.
Finalmente, en el Magazin podemos leer esta esclarecedora apreciación: “En trayecto de Yeonghye afloran algunas grietas de la sociedad y del pensamiento colectivo, como el hecho de que la sensatez puede ser vista como locura, la sencillez como algo problemático y el deseo de ser distinto como una amenaza”.
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