Dolores que no desaparecen, sangrados frecuentes, palidez, moretones o cansancio extremo son algunos de los signos de alarma que podrían estar asociados al cáncer infantil. Aunque muchas veces se confunden con molestias comunes, especialistas del Iren Sur advierten que su persistencia debe motivar su atención especializada para descartar la enfermedad que crece año tras año.
El oncólogo pediatra Henry García Pacheco, del Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas del Sur (IREN Sur), refirió que en 2025 se registraron 60 nuevos diagnósticos de cáncer infantil, cifra que creció en un 20 por ciento respecto al 2024. Si bien no existe una causa directa que responda al porqué del crecimiento, hay factores genéticos predisponentes que, combinados con elementos ambientales, podrían desencadenar la presencia descontrolada de células tumorales.
Entre los tipos de cáncer más frecuentes en niños, destaca la leucemia aguda, la cual representa la mayor cantidad de casos atendidos en el IREN Sur. El tratamiento principal es la quimioterapia.
PERSISTENCIA
El especialista subrayó que en el cáncer infantil no existe un sistema de detección precoz; la clave está en identificar los signos de alarma y el tiempo. “Cualquier molestia que persista más de diez días, se agrave y limite la actividad normal del niño debe ser evaluada por un especialista”, señaló.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el dolor abdominal, dolores en brazos o piernas que no se explican por golpes, dolor de cabeza continuo, palidez, sangrados nasales, aparición de moretones, cansancio extremo y pérdida de peso.
El médico enfatizó que el cáncer en menores de edad no solo afecta al paciente, sino a toda la familia, debido a que es una enfermedad compleja, costosa y emocionalmente desgastante. Por ello, insistió en que la detección temprana y el tratamiento oportuno son determinantes para salvar vidas. “Ante los síntomas persistentes, no hay que esperar, hay que acudir a un establecimiento de salud”, dijo.





