Los bomberos voluntarios de Arequipa atraviesan un momento de profundo pesar tras el fallecimiento del Brigadier Mayor CBP Percy Ismael Romero Bueno, ocurrido el martes 14 de abril a causa de un paro cardiaco. Sus restos fueron sepultados ayer en el cementerio Parque La Esperanza, en medio de muestras de respeto y reconocimiento por su amplia trayectoria.
El Comando Nacional del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, encabezado por el Brigadier General CBP Juan Carlos Morales Carpio, confirmó el sensible fallecimiento del Jefe Departamental de Arequipa. Romero dedicó más de cuatro décadas de su vida al servicio bomberil.
Durante su carrera, ocupó diversos cargos de gran responsabilidad, entre ellos el de jefe máximo de la VII Comandancia Departamental Arequipa del Cuerpo General de Bomberos. También se desempeñó como primer jefe de la Compañía “Luis Kaemena Weiss” N.º 77, además de otras funciones que reforzaron su liderazgo entre los hombres de rojo.
Compañeros y oficiales que trabajaron con él recordaron su labor con admiración. “Era el jefe máximo de los bomberos en Arequipa, una persona dispuesta a ayudar a los demás”, señaló el capitán CBP Ludgardo Fuentes, de la Compañía N.º 140 de Yanahuara.
FISCALÍA
Su vocación de servicio no se limitó al ámbito voluntario. El Brigadier Mayor Percy Romero, abogado de profesión, desarrolló también una sólida carrera en el Ministerio Público de Arequipa. Su labor fiscal se extendió por años, desempeñándose en distintos cargos y dejando una huella institucional.
Actualmente, trabajaba en el Área de Asesoría Jurídica de la Fiscalía. En años anteriores ejerció como fiscal de Prevención del Delito y fiscal adjunto, cargos desde los cuales se ganó el respeto de colegas y personal administrativo por su integridad y profesionalismo.
Antes de su entierro, sus restos fueron llevados en una unidad de bomberos hasta la sede del Ministerio Público, ubicada en la avenida La Paz, Cercado. Excompañeros lo recibieron con globos blancos y resaltaron su calidad profesional y humana.
“Su paso por el Ministerio Público dejó una marca de trascendencia”, expresó el fiscal Juan Humberto Flores Cáceres, de la Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Arequipa, quien recordó que Romero ingresó en 1997 como asistente y posteriormente ascendió hasta ejercer funciones de asesoría legal. “Siempre tenía una palabra de aliento o una sonrisa lista para aligerar la carga del día”, dijo.





