POR: SARKO MEDINA
Rafael David desde el 2007 se desempeña como asesor y consultor de políticas públicas de seguridad ciudadana a nivel de gobiernos locales, además de conferencista y docente policial de la Escuela de Educación Superior Técnico Profesional PNP Arequipa, y acaba de publicar “Marcados por el terror”, novela testimonial sobre el conflicto armado interno.
¿Qué te llevó a escribir sobre seguridad ciudadana desde el ensayo? Como policía en situación de retiro y abogado, he visto la inseguridad desde dos frentes: la calle y la ley. Escribo sobre seguridad ciudadana porque estoy convencido que no es solo un problema policial, sino un desafío social, legal, cultural y educativo; en suma, un problema multidisciplinario y multicausal. Creo que prevenir el delito comienza entendiendo sus causas, fortaleciendo a la comunidad y construyendo instituciones más cercanas a la población.
Ganaste el Premio José del Carmen Marín Arista del CAEN. Ganar un premio nacional con un ensayo sobre seguridad ciudadana significa que un tema que suele verse solo desde la urgencia y el miedo ha sido reconocido como un campo de pensamiento, de ciencia y de doctrina. Significa que las ideas, las teorías y la reflexión pueden contribuir tanto como las armas o las leyes. Es la confirmación de que el país necesita pensar la seguridad ciudadana no solo a través de políticas reactivas, sino como prevención social, prevención situacional, prevención comunitaria y desde un enfoque integral y holístico.
¿Qué es el “enfoque holístico” en seguridad ciudadana? Lo que falla en las políticas actuales del Perú es que siguen tratando la inseguridad solo como un problema policial. Se reacciona cuando el delito ya ocurrió, pero se invierte muy poco en prevenirlo. Falta articulación entre la policía, los municipios, el sistema educativo, la justicia y los programas sociales. La seguridad ciudadana es un fenómeno social: nace en la familia, se fortalece en la escuela, se protege en la comunidad y se garantiza con instituciones eficaces. Sin ese enfoque integral —holístico—, seguiremos apagando incendios en lugar de evitar que el fuego empiece.
¿Cómo influyó tu participación en la guerra contra el terrorismo en tu nueva novela? Ese reconocimiento del Congreso no lo sentí como algo personal, sino como un homenaje a todos los que enfrentaron al terrorismo desde el anonimato y el sacrificio. Esa experiencia marcó mi nuevo libro porque me recordó que detrás de cada cifra hubo un rostro, una familia, una historia truncada. Escribí estas páginas no desde el orgullo, sino desde la responsabilidad de dar testimonio, de transformar el dolor en memoria y la memoria en conciencia para las nuevas generaciones, porque solo una sociedad con memoria, justicia y educación puede evitar volver a caer en el horror.
“Marcados por el Terror” ¿qué temas aborda que aporten a la historia? La obra narra la vida de un grupo de jóvenes policías, entre 18 y 20 años, atrapados en la violencia del conflicto armado que vivió el Perú en la década de los 90. En esta novela, la tensión del campo de batalla se une al dolor, al miedo y también a la esperanza; refleja con realismo cómo los combatientes cargan emociones intensas. La línea entre el bien y el mal se vuelve difusa y cada decisión deja cicatrices. El conflicto no solo destruye cuerpos, también transforma almas.
Rafael David Casani. Abogado por la Universidad Alas Peruanas, filial Arequipa, con especialidad en gestión pública y gobernabilidad, y miembro de la Policía Nacional del Perú en situación de retiro.





