La Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco informó que más de 2,5 kilómetros de caminos prehispánicos, además de posibles plataformas y terrazas, fueron identificados mediante tecnología Lidar en el entorno de la muralla de Mandor, en las inmediaciones de la llaqta de Machu Picchu, durante trabajos preliminares de reconocimiento arqueológico realizados en julio de 2026.
Entre las evidencias destaca un camino principal de al menos 1,2 kilómetros de longitud, cuyo trazado presenta características compatibles con técnicas constructivas de época inca, como un recorrido en zigzag. Este hallazgo permitirá ampliar el conocimiento sobre la configuración territorial, los sistemas de acceso y los espacios que formaron parte del paisaje cultural de Machupicchu.

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El reconocimiento se realizó en el Parque Arqueológico Nacional de Machupicchu mediante tecnología de teledetección, que permite detectar y registrar posibles evidencias arqueológicas ocultas bajo la densa vegetación y la accidentada geografía de la ceja de selva.
Si bien las características del camino principal son compatibles con técnicas constructivas incas, serán necesarias investigaciones arqueológicas específicas para determinar su cronología y funcionalidad.
La zona de la muralla de Mandor, ubicada al este de la llaqta de Machu Picchu, constituye un espacio de especial interés dentro del paisaje cultural del sitio. Las nuevas evidencias amplían el conocimiento sobre la ocupación prehispánica del área y plantean nuevas interrogantes sobre la función que este sector habría cumplido en la organización territorial, paisajística y de circulación vinculada a Machu Picchu.

La aplicación de tecnologías de teledetección resulta de especial utilidad para la investigación arqueológica en Machu Picchu, debido a las condiciones geográficas y de cobertura vegetal del parque Arqueológico. Estas herramientas permiten orientar y focalizar posteriores trabajos de campo, optimizando el registro y análisis de evidencias que no son fácilmente perceptibles desde la superficie.
Los resultados son producto de la cooperación científica entre el Centro de Estudios Andinos de la Universidad de Varsovia y la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, en el marco del convenio de cooperación interinstitucional suscrito para el desarrollo de investigaciones y acciones de conservación en Machu Picchu.
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En ese marco, la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco dispuso el desarrollo de investigaciones arqueológicas focalizadas, que incluirán trabajos de prospección y registro en campo para precisar las características, cronología, funcionalidad y estado de conservación de las evidencias identificadas. Asimismo, se evaluarán las medidas necesarias para su protección, conservación y adecuado registro y, de corresponder, futuras acciones de puesta en valor.
El reconocimiento y registro estuvieron dirigidos por Jan Kłaput, del Centro de Estudios Andinos de la Universidad de Varsovia, mientras que la aplicación de tecnologías avanzadas de teledetección estuvo a cargo de Bartłomiej Ćmielewski, de la Wrocław University of Science and Technology. El equipo estuvo integrado también por Jeff Rocky Contreras Soto, de Apu Space, y Paweł Dąbek, de la Wrocław University of Environmental and Life Sciences.

Maritza Candia, directora ejecutiva de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, destacó que la incorporación de nuevas tecnologías a la investigación arqueológica permite ampliar significativamente el conocimiento sobre el territorio de Machu Picchu y orientar futuras intervenciones de investigación y conservación.
Ambos coincidieron en que los resultados constituyen un aporte para profundizar el conocimiento de la compleja red de caminos, estructuras y espacios que configuraron el paisaje cultural prehispánico de Machu Picchu, contribuyendo a fortalecer las acciones de investigación, protección y difusión de este patrimonio, inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 1983.





