Las recientes inspecciones al Santuario Arqueológico de Wariwillka revelaron que los daños observados en sus estructuras no son recientes, sino remanentes de intervenciones realizadas en la década de 1960 que nunca lograron consolidarse.
Pese a ello, el sitio arqueológico sigue recibiendo a sus visitantes de manera segura. La Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) Junín, del Ministerio de Cultura, ha desarrollado un plan integral de conservación que incluye estudios de suelo, evaluaciones estructurales y levantamientos arquitectónicos para proyectar la puesta en valor del santuario.
Entre las acciones concretas ejecutadas destacan el reforzamiento del muro de contención para el tránsito vehicular, limpieza de escalinatas y empedrados, mantenimiento de canales para el desagüe de aguas pluviales y trabajos de jardinería en las áreas verdes. Además, se realizaron trabajos de emboquillamiento y apuntalamiento en las zonas más vulnerables, asegurando que los visitantes puedan recorrer el santuario con tranquilidad.
La DDC Junín también ha apostado por involucrar a la comunidad local. A través del Programa Museos Abiertos, 60 niños y jóvenes de los anexos de Huari y Huayllaspanca participan en talleres de patrimonio cultural, danza, cerámica y pintura en el Museo de Sitio de Wariwillka. El museo cuenta además con una biblioteca especializada con libros donados por la Biblioteca Nacional y gobiernos locales, consolidándose como un espacio educativo y cultural para todas las edades.
Actualmente, Wariwillka recibe un promedio de 2,500 visitantes mensuales, incluyendo recorridos nocturnos y visitas en fechas especiales como Semana Santa y Fiestas Patrias. La seguridad está garantizada con vigilancia permanente, señalización preventiva y apuntalamientos en las zonas de riesgo.





